Edmond Guillemin-Tarayre. Granada, Arco árabe que perteneció a la Casa de las Gallinas. Albúmina sobre papel. (CFRivero)

El oro de Granada en las fotografías de Guillemin-Tarayre

Apenas una ojeada sobre un  grupo de 30 fotografías, fue el primer contacto que tuvimos con un álbum que viene a ilustrar no una sino varias historias en torno a las Minas de Oro de Granada…, y como suele suceder, la intuición tendría que apoyar la apresurada opción de llevarlas u olvidarlas.

Edmond Guillemin-Tarayre. Granada, Arco árabe que perteneció a la Casa de las Gallinas. Albúmina sobre papel. (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Granada, Arco árabe que perteneció a la Casa de las Gallinas como entrada de La Lancha en las minas de oro del Cerro de la Campana. Albúmina sobre papel. (CFRivero)

Las encontramos en la Feria de Bievres, la cita anual con la fotografía, en la que algún colega nos comentó “Puede que aquél marchante tenga algo que os interese”. No es fácil orientarse entre la múltiple oferta que aún esta convocatoria es capaz de ofrecer, pero los coleccionistas más veteranos ya nos conocemos y sabemos los intereses de cada uno… y sí, aquella deslabazada carpeta con un contenido algo dispar de escenas mineras, llamó nuestra atención, pero sólo cuando pudimos estudiar su contenido comprendimos que estas fotografías llenarían un importante vacío en la historia visual de la cuenca del Genil cercana a Granada y su perdido patrimonio industrial.

That scruffy folder with a somewhat disparate content of mining scenes caught our attention, but only when we were able to study its contents did we understand that these photographs would fill an important gap in the visual history of the Genil basin near Granada and its lost industrial heritage.

¡Qué suerte¡ una etiqueta con un nombre manuscrito en el cartón que hace de portada, ya teníamos pués al propietario ¿acaso también el fotógrafo?: Monsieur Guillemin Tarayre. Y además, detalladas inscripciones a pie de foto nos fueron  desvelando una a una cada elemento que aparecía en las imágenes y situaban el conjunto en el planeta: Granada, la Lancha del Genil a las afueras de la ciudad, la explotación aurífera que desde tiempos inmemoriales superpone en la geografía del Hoyo de la Campana, en la ladera sur del Cerro del Sol, las huellas de sucesivos ingenios para encontrar aquellos tan preciados guijarros dorados: el oro de Granada.

Edmond Guillemin-Tarayre. Vallée du Genil, Cerro del Sol, Usine, Canal d'amenée. Etablissement de La Lancha. Albúmina. C.a. 1888 (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Vallée du Genil, Cerro del Sol,                                                                            Usine,                                              Canal d’amenée.                            Etablissement de La Lancha.                  Albúmina. C.a. 1888 (CFRivero)

Así fue sencillo fijar también el momento histórico, puesto que el ingeniero de minas Edmond Guillemin-Tarayre fue contratado en 1882 por la “Sociedad Anónima de los Terrenos Auríferos de España”, adquirida a su anterior propietario: Carlos Álvarez de Sotomayor, por el famoso marchante de arte Adolphe Goupil en 1880, quien tuvo noticia de estas arenas auríferas a través del pintor Mariano Fortuny. (5)

Edmond Guillemin-Tarayre. Vue générale de la Vallée du Genil. Barrage, usine, Ferme de la Lancha. Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Vue générale de la Vallée du Genil.                                                       Barrage,                        usine,                                                                                  Ferme de la Lancha.                              Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)

La biografía del ingeniero Edmond Guillemin-Tarayre (Aubin, Midi Pyrinées – 1832 – París 1920), hijo de Jules Sebastien Guillemin y Sophie Tarayre, es excepcional, sus obras nos muestran a un hombre inteligente y capaz en las múltiples facetas

Tourtin, J. Edmond Guillemin-Tarayre. Paris, c.a. 1865. Carte de visite en albúmina. (BnF)

que no dudó en abordar a lo largo de su vida, desde su profesión como ingeniero de minas, le vemos en Rusia, en Madagascar o en el convulso México de la influencia francesa, ejerciendo además como geólogo, arquitecto, arqueólogo o geógrafo, con un auténtico apasionamiento por su trabajo, del que dejó abundante noticia escrita en sus informes con magistrales ilustraciones, uno de los cuales relata su experiencia en La Lancha del Genil (1), y por los que recibió público reconocimiento, recibiendo la Orden de la Legión de Honor de manos de la Emperatriz Eugenia.

Pero no cabe sino preguntarse ¿Acaso fue además fotógrafo? Aunque el repaso de su bibliografía nos ha aportado tan solo la noticia de una fotografía “obtenida” por él (2), sin embargo las características de los positivos con un revelado desigual, las facultades del propio autor, el cuidado y el conocimiento que demuestran los planos elegidos, la ausencia de identificación de autoría en el documento y la existencia de una imagen familiar, nos hacen atribuirle la realización del trabajo fotográfico.

Edmond Guillemin-Tarayre. Jean et André a l'entré de La Lancha route de la Sierra de Grenade. Granada. 1880. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Jean et André a l’entré de La Lancha route de la Sierra de Grenade. Granada. 1880. Albúmina (CFRivero)

Esta es la única imagen personal en el conjunto del álbum en ella aparecen sus hijos Jean y André ante la puerta de “La Lancha”.

Edmond Guillemin-Tarayre. Tuyanterie de l'usine. Bac à piston. Canal de lavage. Voie ferrée. Plan incliné faisant communiquer les laveries supres avec l'usine. Granada Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Tuyanterie de l’usine. Bac à piston. Canal de lavage. Voie ferrée. Plan incliné faisant communiquer les laveries supres avec l’usine. Granada Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)

Las 30 fotografías muestran el entorno geográfico, las diversas instalaciones de la explotación: “Ataque” del aluvión, canalizaciones, instalaciones para el lavado de las arenas con su maquinaria, edificios de habitación y servicios para los trabajadores. En cada una de ellas, como se muestra en la que precede estas líneas, Edmond ha consignado, a pie de foto, qué es exactamente lo que podemos apreciar en la imagen, tramo a tramo, sin duda con la intención de mostrarlas como ilustración del informe sobre la explotación que hizo en la Exposición Internacional de París en 1889.

Edmond Guillemin-Tarayre. Chantier d'attaque hydraulique ... Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Chantier d’attaque hydraulique … Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)

En esta imagen, además del título principal “Chantier d’attaque hydraulique“, de izquierda a derecha aparecen estas otras descripciones de cada elemento, y el dato de haber sido realizada en 1888:

Tuyanterie de l’usine. Grand Hydrolace.                    Petit hydrolance. Déhlai des mort-terrains     –     altaquant l’alluvion dure et pauvre – 1888  Déhlai des mort-terrains

Puede apreciarse a dos operarios que sosteniendo sendas mangueras, desprenden a chorro las arenas que van a parar a las canalizaciones. La técnica de extracción empleada por disolución de las arenas auríferas de los aluviones de la cuenca, precisaba una gran cantidad de agua que Edmond obtuvo construyendo varios canales de captación como el Canal de los Franceses sobre los restos de la antigua Acequia de los Arquillos, que previamente documentó e identificó como una construcción de origen romano (3).

Edmond Guillemin-Tarayre. Vallée du Genil, plateau d'Huetor . Tº aurifère. Granada Mina del Hoyo de la Campana. Albúmina. 1888. (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Vallée du Genil, plateau d’Huetor . Tº aurifère. Granada Mina del Hoyo de la Campana. Albúmina. 1888. (CFRivero)

En esta otra, sobre la cartulina que soporta la fotografía aparecen escritos los términos “usine” y “Barrage“, aclarando que estamos ante la fábrica de amalgamación de oro y la presa, al fondo Sierra Nevada y junto a los árboles del valle la entrada de la Lancha.

Edmond Guillemin-Tarayre. Usine - La batterie de pilons. Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Usine – La batterie de pilons. Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)

Escribía Luis Seco de Lucena en 1906 “… El recinto llegó a ser muy amplio, pues, además de los canales y demás infraestructuras hidráulicas, en la Lancha del Genil se llegaron a levantar: “(…) seis edificios de ladrillo y hierro que estaban destinados a las máquinas lavadoras de arenas y trituradoras de cuarzo; hornos y laboratorios; talleres de fragua y de carpintería y almacén de herramental; doce depósitos aclaradores; dos extensos canales de desagüe; gran número de canalizos para la circulación y lavado de las arenas y algunos kilómetros de ferrocarril estrecho para el transporte de cuarzos y materiales” (4)

Edmond Guillemin-Tarayre. Premiére travèe des laveries. Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Premiére travèe des laveries. Granada, Mina del Hoyo de la Campana. 1888. Albúmina (CFRivero)

Edmond llegó a Granada ya en su madurez, contaba 50 años, se había casado algunos años antes con Berthe Hugentobler (1855-1926) y permaneció al frente de la explotación hasta su cierre a la muerte de Goupil, en 1892. Este fue su último trabajo profesional que le llevó también a interesarse por su entorno paisajístico y humano como podrían demostrar algunas de las tomas que realizó.

Destacamos aquí las fotografías de las localidades de Quéntar, Dudar y Cenes de la Vega, unas imágenes que con seguridad son las primeras y, durante muchos años únicas, de estos enclaves.

Edmond Guillemin-Tarayre. Village de Dudar. Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Village de Dudar. Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)

Coté des tours.                  Vallée du Siphon.             Maisonnette de tête du Siphon

Sus notas al pie de la imagen de Dudar hacen alusión al Canal de los Franceses cuya captación se encuentra en las montañas que lo circundan.

Edmond Guillemin-Tarayre. Village de Quentar (detalle). Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Village de Quentar (detalle). Granada. 1888. Albúmina (CFRivero)

passage du Canal. Prise d’eau roches de Castillejos.               Vallée d’Aguas blancas

De nuevo un paisaje y una localización sobre la captación de aguas para el canal, sin embargo la siguiente imagen no tiene más que un interés paisajístico y humano.

Edmond Guillemin-Tarayre. Entrée du village de Cenes (detalle). Cenes de la Vega (Granada). Albúmina, 1888 (CFRivero)
Edmond Guillemin-Tarayre. Entrée du village de Cenes (detalle). Cenes de la Vega (Granada). Albúmina, 1888 (CFRivero)

Completan la colección de fotografías tres planos esquemáticos de la geografía minera dibujados por Edmond, titulados:

Regions auriferes des environs de Grenade,

1893 Exploitations des alluvions de Grenade (Espagne) y

Exploitation des alluvions auriferes de Grenade (parcialmente aquí reproducido).

El álbum contiene también una fotografía de Granada de Rafael Garzón: la Carrera del Genil con la Sierra al fondo.

El arco árabe de la Casa de las Gallinas:
Guillemin-Tarayre, Edmond. Vue genèrale de la route de Cenes. Granada, Lancha del Genil. 1888. Albúmina (CFRivero)
Guillemin-Tarayre, Edmond. Vue genèrale de la route de Cenes. Granada, Lancha del Genil. 1888. Albúmina (CFRivero)

Encabeza este artículo una fotografía frontal y en primer plano del arco árabe que vemos en esta otra, a la izquierda de la imagen. En ella el ingeniero escribió “Entrée de La Lancha | arc arabe de Casa Gallina“, y más a la derecha, haciendo alusión a los edificios que se ven tras la tapia: “Habitation (anienne ferme)“, seguramente el lugar de la residencia de los propietarios de la explotación o de él mismo.

Siguiendo las investigaciones de García Pulido, encontramos que este arco era parte integrante de los edificios de la propiedad real llamada Casa de las Gallinas, en tiempos de la dominación árabe, que “estuvo emplazada en una meseta situada justo por encima de la Acequia del Cadí, limitada a ambos lados por el Barranco de la Casa de las Gallinas y  el Barranco de la Casilla“. Y que “Debió de ser desmontado, trasladado y reconstruido con aportaciones historicistas en la década de 1880, durante los años en los que este empresario francés [Goupil] construía los edificios de su fábrica para lavado de arenas auríferas junto al Barranco del Pantano”

Así pues al conformar las instalaciones de la explotación sus nuevos propietarios, no dudaron en embellecer la entrada de la finca con estos restos arqueológicos, lo que llevó durante mucho tiempo al error de considerar que las construcciones mineras estaban sobre la propia “Casa de las Gallinas”.

Hoy la ciudad de Granada ha crecido y el urbanismo envuelve el paisaje de la Lancha, pero aún están en pie los restos de los edificios industriales, en el Carril de los Filtros, junto a la parroquia “Virgen de Fátima”.

Arco árabe de “La Casa de las Gallinas”, calle Clarín nº 7, Granada
Arco árabe de “La Casa de las Gallinas”, calle Clarín nº 7, Granada (Fuente: Google Map)

Gracias a nuestro amigo Carlos Karlitros hemos localizado el arco árabe, puede verse al fondo de este estrecho pasaje en la calle Clarín nº 7,  entre muros de hormigón del siglo XX.

Notas:

(1) Guillemin-Tarayre, E., Notice sur l’Exploitation des Alluvions Aurifères de Grenade (Espagne), Exposition Universelle de Paris, 1889

(2) Hamy, Ernest Theodore. Recherches zoologiques pour servir à l’histoire de la faune de l’Amérique centrale et du Mexique, Volumen 1. Imprimerie Nationale, 1884 – 1. p: 55

(3) Luis José García Pulido es quien mejor y con mayor profundidad ha estudiado las explotaciones mineras en el entorno del Valle del Genil en los últimos años, de su bibliografía hemos tomado algunas de las informaciones que vertemos en este artículo. Ver: “El hoyo de la Campana, un enclave idóneo para la valorización del patrimonio minero aurífero de Granada“.

(4) Seco de Lucena Escalada, Luis. Guía práctica y artística de Granada. (2ª Edición). Granada, 1906, pp. 474-477

(5) Pozo Felguera, Gabriel. La rica montaña de oro entre el Darro y el Genil“. Blog: El Independiente de Granada. Enero 2018

El Chorro: una historia fotográfica

De cómo la fotografía ha mirado desde su origen hacia aquellos parajes extraordinarios de la geografía: El caso del impresionante desfiladero de los Gaitanes en El Chorro (Málaga).

Imagen en Photochrome de Photoglobe Zurixh del desfiladero de los Gaitanes en Málaga. 1905
Photoglobe Zurich. Desfiladero de los Gaitanes, El Chorro, Málaga. Photochrome, 1905

Abstract: From the beginning, photography has always looked towards those extraordinary places of geography: the case of the impressive Gorge of los Gaitanes in El Chorro (Málaga).
On the occasion of the celebration of the European Heritage Days, the CFRivero has collaborated with a lecture / screening of more than one hundred selected images of the major group that exists in the collection around this singular place.

“[… el río] se va á despeñar entre dos peñas tajadas de grandísimo altor, … donde llaman el despeñadero“. Así describe Luis del Mármol Carvajal (1) el cañón de más de tres kms. de longitud que llega a alcanzar los 300 m. de altura, excavado por el río Guadalhorce. Con motivo de la celebración de las Jornadas Europeas de Patrimonio, la CFRivero ha colaborado con una conferencia/proyección de más de cien imágenes seleccionadas del importante grupo que existe en la Colección en torno a este singular paraje.

Juan Antonio Fernández Rivero en un momento de la Conferencia sobre el pareje de El Chorro. Octubre 2015
Juan Antonio Fernández Rivero en un momento de la Conferencia sobre el paraje de El Chorro. Octubre 2015

Es José Spreáfico quien entre 1863-64 realiza la crónica fotográfica de las obras del ferrocarril Málaga-Córdoba que oradan la montaña en paralelo con el desfiladero, y deja un amplio muestrario no sólo de esta hazaña de la ingeniería sino del paraje en su conjunto. Y un par de años más tarde es José Martínez Sánchez quien vuelve a este lugar para incluir este atrevido trazado en su reportaje sobre las obras públicas en España.

Tren de la línea Málaga-Córdoba a la salida de la Estación del Chorro, Málaga. Fotografía anónima, hacia 1905. Gelatinobromuro. Col. Fernández Rivereo
Anónimo. El ferrocarril a su paso por El Chorro, Málaga. 1905. Gelatinobromuro

Han de pasar más de 20 años para que los fotógrafos vuelvan a acercarse a este lugar, son los profesionales Rafael Garzón y Miguel Osuna quienes nos han legado sendas muestras de su visión de este accidente geográfico. Prueba del interés que siempre ha despertado este paisaje es que muchas de estas imágenes se imprimieron como tarjetas postales a comienzos del siglo XX. Al interés paisajístico del lugar se suma una nueva circunstancia a principios de este siglo: en el entorno del desfiladero y por su cara norte, la confluencia de los tres ríos que vienen a cruzar hacia el sur por la Garganta del Chorro, provoca la construcción de un gran embalse, que no sólo aprovecha la fuerza del agua para obtener energía eléctrica, sino que contribuye a un mejor aprovechamiento de las aguas para el riego de la vega malagueña. Es otro momento histórico para la fotografía del lugar, que toma nota del desarrollo de estas obras y de sus momentos estelares como en la inauguración del pantano por Alfonso XIII en 1921.

Anónimo. Caminito del Rey en el Desfiladero de los Gaitanes. Málaga. Gelatinobromuro, 1920
Anónimo. Caminito del Rey en el Desfiladero de los Gaitanes. Málaga. Gelatinobromuro, 1920

Al mismo tiempo y para facilitar los trabajos relacionados con la obra hidráulica se construye un pasillo suspendido, a un nivel de más de 100 m sobre las paredes del desfiladero, que lo recorre en toda su extensión y que se convierte en un atractivo más para los excursionistas que aprovechando el trayecto del ferrocarril, comenzaron a aparecer por esta agreste región. Llamado inicialmente “los Balconcillos” y “Caminito del Rey” después de que lo recorriese el Rey, fué durante muchos años un paseo extraordinario que permitía apreciar con intensidad la belleza del cañón y la magnificencia de la verticalidad de sus paredes rocosas. Tras permanecer cerrado en los últimos años debido a su abandono, se abrirá de nuevo a los más osados en los primeros meses de 2015. Y son los excursionistas aficionados a la fotografía quienes a partir de los primeros años del siglo XX, vienen a multiplicar la disponibilidad de imágenes de todo el entorno: El desfiladero, el cauce del Guadalhorce, el Caminito del Rey, los embalses y el propio paraje de El Chorro.

Anónimo. Pasajeros en la Estación de El Chorro, Málaga. 1910. Gelatinobromuro.
Anónimo. Pasajeros en la estación de El Chorro, Málaga. 1910. Gelatinobromuro.

Un lugar que bien merece unas fotos. Así lo vieron quienes lo visitaron en el pasado y quienes podemos hoy disfrutar de su belleza. (1) Luis del Mármol Carvajal. “Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del reino de Granada. Málaga, 1600. Libro IX, cap. III. Citado por Alejandro Rosas en su conferencia: “El Chorro: Razón histórica de un topónimo”. El Chorro, Octubre 2014.

El balneario de Panticosa en la Colección Castellano de la BNE

Resumen:  Identificamos al autor de unas fotografías de Panticosa, ánónimas para la Biblioteca Nacional de España, por coincidir exactamente con otra de nuestra colección.

Fotografía de la casa de los baños en Panticosa, perteneciente a la Colección Castellano de la Biblioteca Nacional de España
Baños de Panticosa – Casa de los Baños. BNE

Del magnífico fondo fotográfico que posee la Biblioteca Nacional de España, casi 6000 fotografías pueden contemplarse en la Red a través de la Biblioteca Digital Hispánica. Es un “viaje” que os recomendamos, una exploración llena de interesantes sorpresas.

Y es una de estas gratas sorpresas la que os queremos comentar:

Entre estas fotografías se encuentra un conjunto denominado “Colección Castellano“, que fué intercambiada por otras obras a la BNE por el pintor Manuel Castellano. Son unas 18000, casi siempre de autor desconocido y en su mayoría retratos de la sociedad madrileña. Junto a éstos hay unas 700 vistas de distintos lugares de España: Ávila, Barcelona, Bilbao, Burgos, Cádiz, Granada, Jérez de la Frontera, Madrid, Málaga, Murcia, Pamplona, San Lorenzo de El Escorial, Santander, Segovia, Sevilla, Tarragona, Valencia y algunas vistas de Roma y del cercano Oriente, según informa la propia BNE.

Corresponden a tomas realizadas entre 1855 y 1875 y “pueden calificarse de absolutamente extraordinarias. Tanto desde el punto de vista artístico, documental o histórico las fotografías son excelentes. Las vistas son un conjunto de gran calidad y en muchos casos constituyen documentos de gran rareza”(1).

La búsqueda con los términos “Colección Castellano” nos muestra, entre otros documentos, 79 registros fotográficos que en su mayor parte son de piezas individuales pero que también incluyen algunos álbumes. Hojeando este interesante grupo, casi escondidas en uno de ellos, el subtitulado Vistas de España, nos topamos con 3 vistas anónimas de los  Baños de Panticosa, un balneario de aguas termales situado en el Pirineo español  que se dotó de una moderna infraestructura hotelera en 1844. Unas fotografías que enseguida llamaron nuestra atención y que nos resultaban extrañamente familiares.

Tras algunas pesquisas en nuestra colección, no fue muy difícil encontrar una fotografía exactamente igual a la que publica la BNE, titulada:Baños de Panticosa. Casa de los baños“, que reproducimos aquí arriba. Y bajo estas líneas os mostramos la perteneciente a nuestra colección:

Fotografía de Fernando Guerrero Scholtz de la "casa de los baños" en Panticosa, hacia 1865. Albúmina. Col. Fernández Rivero
Fernando Guerrero Scholtz. Baños de Panticosa. 1860/70. Albúmina (Col. Fernández Rivero)

La coincidencia es total, es el mismo negativo algo más recortado en nuestra fotografía, la cual se encuentra en una colección que denominanos “Álbum de Adra“, (al que ya dedicamos una entrada en este Blog y del que publicamos un artículo). Como otras muchas fotografías de este álbum, está firmada con las iniciales F. G. que corresponden a Fernando Guerrero Scholtz. 

Y es en la identificación del autor de esta temprana fotografía donde radica el interés del hallazgo de esta coincidencia. Las obras fotográficas se enriquecen con cuantos datos puedan contribuir a su mejor identificación y no es el menor saber quien es el autor de la toma que, en estos momentos iniciales del arte fotográfico, suele ser también el responsable de la realización de los positivos.

Fernando Guerrero Scholtz, aunque nacido en Marsella a causa del exilio político de su abuelo paterno (natural de Tarifa), aparece empadronado en Adra en la década de 1860, ciudad en la que su familia posee una industria de fundición de plomo. Su hermana Emilia casó con Eduardo Heredia Livermoore perteneciente a una de las familias malagueñas más ricas de la España de su tiempo, dueña asimismo de la fundición de San Andrés, en Adra. Tenemos pues a Fernando, un hombre de negocios que frecuenta la alta sociedad, los balnearios y que es además un buen aficionado a la fotografía.

Son escasos los ejemplos de fotógrafos no profesionales en estos primeros años del desarrollo fotográfico, es un arte costoso y difícil de prácticar, sin embargo los ejemplares que nos ha legado Fernando Guerrero Scholtz tienen las características de una obra profesional de gran calidad, en el encuadre de las tomas y también en la calidad de los positivos en tonos intensos que denotan un experto manejo de los materiales.

Son todos estos los elementos que de alguna manera propiciaron que algunas de sus fotografías del balneario de Panticosa llegaran a las manos de Manuel Castellano.

Fotografía de los Baños de Panticosa de Fernando Guerrero Scholtz hacia 1860, Albúmina (Colección Fernández Rivero)
Guerrero Scholtz, Fernando. Baños de Panticosa. 1860/ Albúmina. (Col. Fernández Rivero)

Saber más:

Fernández-Rivero, Juan Antonio. El álbum de Adra, 2010. In Farua: revista del centro virgitano de estudios históricos. Centro Virgitano de Estudios Históricos del Ayuntamiento de Berja (Almería).. pp.301-310.

(1) “150 años de fotografía en la Biblioteca Nacional” / Kurtz, Gerardo F y Ortega, Isabel (Coord.). Madrid : Ministerio de Cultura, Ediciones El Viso, 1989

BNE. Exposición Virtual. “Fotografías recogidas por el pintor Manuel Castellano, Tomo 6”

Montserrat Zapater, Octavio. “Un espacio de salud y ocio en el Pirineo Aragonés: el balneario de Panticosa”. Eria. 1995:35-53.

Post relacionados:  “El álbum de Adra”

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Un partido de foot-ball en 3D – (Málaga 1903)

Estereoscopia de Jacinto Ruiz del Portal Ribelles. Un partido de foot-ball. Ca. 1900 (Col. Fernández Rivero)
Jacinto Ruiz del Portal Ribelles. Málaga. Un partido de foot-ball. Estereoscopia. Gelatinobromuro sobre cristal. Ca. 1900 (Col. Fernández Rivero)

El siglo XX fotográfico se inicia con la clara incorporación de los aficionados, pero curiosamente en Europa este interesante grupo realiza sobre todo fotografía estereoscópica, y ello gracias fundamentalmente a la facilidad de uso que les proporcionan los productos manufacturados de la firma de Jules Richard.

Como ya vimos en nuestra entrada: “El fotógrafo aficionado en la escena estereoscópica“, son muchos los legados que dan testimonio de este hecho y que incorporan al patrimonio fotográfico los nuevos puntos de vista y de intereses del ciudadano de a pie. Uno de ellos es el del malagueño Jacinto Ruiz del Portal Ribelles, que retrató entre 1900 y 1920 escenas de  Málaga y su provincia, con una cámara tipo veráscopo de 45×107 mm. Jacinto enfocó su objetivo hacia sucesos o actos populares y también hacia el patrimonio arquitectónico, de forma que colabora con

Caja de madera almacenando cristales estereoscópicos Ca. 1900 (Col. Fernández Rivero)
Caja de madera con dos cajoncitos, almacenando positivos estereoscópicos sobre cristal. Ca. 1900 (Col. Fernández Rivero)

Juan Temboury en el interesante archivo fotográfico que nos dejó de la Málaga de principios del pasado siglo. La Colección Fernández Rivero cuenta con más de 500 cristales estereoscópicos de este curioso y concienzudo fotógrafo, un archivo organizado y bien documentado, almacenado en cajas de madera con compartimentos individuales para cada cristal, que han asegurado la conservación de tan frágil material.

LA FOTOGRAFÍA:

La imagen nos lleva a la ciudad de Málaga, en los primeros años de 1900, (quizá 1903). El lugar es la recién estrenada explanada que se formó junto al mar, con las obras de relleno del muelle viejo, en un ángulo que formaría el Hospital Noble, el comienzo de la Coracha y el Cuartel de Levante. El lugar se llama actualmente “Plaza del General Torrijos“. De las edificaciones que aparecen al fondo, el lector habitual de estas páginas podrá reconocer la primera casa de la izquierda, que ya apareció en el post: “El camino de Vélez“, fotografiada 50 años antes.

Evidentemente en la escena un grupo de jóvenes juegan al fútbol. Podría incluso deducirse que el partido no es un suceso espontáneo, los participantes son más o menos de la misma edad y alguno viste “ropa deportiva”. Se trata sin duda de la primera fotografía que en la ciudad recoge la práctica de este deporte, además hemos encontrado un interesante testimonio que constata la utilización de tan idóneo lugar para este juego en aquellos años:

Lo que falta en Málaga son terrenos espaciosos o parques en la vecindad de las Escuelas donde los niños puedan dedicarse diariamente y en días de asueto a juegos activos como se hace en otros países. Yo hice últimamente varios ensayos en este sentido estableciendo el juego del foot-ball, o balón, en los terrenos de relleno junto al Cuartel de Levante con gran regocijo de los muchachos, pero la falta de apoyo suficiente por parte de la policía para contener la turba de granujas que invadían el terreno, y otras dificultades que se presentaron, me obligaron a desistir por ahora de mi proyecto“. (1)

Anaglifo de fotografía estereoscópica de un partido de futbol en Málaga. 1903
Imagen en anaglifo

Para apreciar las propiedades de una imagen estereoscópica hemos de observar el par de imágenes con un visor adecuado. Otra posibilidad es convertir ambas imágenes en un “anaglifo” (como en esta fotografía de la derecha): una de ellas en tonos rojizos y la otra en tonos verdosos. Observadas con unas gafas cuyos cristales sean uno de cada color, se reproduce la percepción de la perspectiva y el relieve.

Bajo estas líneas tenemos otra perspectiva del mismo lugar, se trata de una fotografía anónima pero en la que se aprecia una factura más profesional. Posiblemente fue tomada desde el tejado de La Aduana y muestra un primer plano del interior del Cuartel de Levante, a la izquierda  las casas de la Coracha, al fondo el Hospital Noble ante la Plaza de Toros de la Malagueta y a su derecha la “fábrica de la luz” con la chimenea que aún hoy se conserva.

Fotogafía de la explanada que se formó frente al Cuartel de Levante al ganar terreno al mar. Málaga
Anónimo. [Málaga, Cuartel de Levante y explanada de los terrenos ganados al mar al aterrar el Muelle Viejo] Ca. 1900. Negativo de gelatinobromuro sobre cristal (Col. Fernández Rivero)
Saber más:

Juan Antonio Fernández Rivero. Tres dimensiones en la historia de la fotografía: La imagen estereoscópica. Málaga : Editorial Miramar, 2004

(1) García, J. (1902). Las sociedades escolares humanitarias. Los juegos y paseos higiénicos y su influencia sobre la educación moral y física de la niñez, Málaga: Imp. y Lit. de R. Párraga. Citado por: Torrebadella Flix,Xavier. Orígenes del futbol en Barcelona 1892-1903. Revista Internacional de ciencias del deporte. 2012; VIII (27):80-102. Disponible en: http://www.cafyd.com/REVISTA/02706.pdf

Kodak, la fotografía al alcance de todos

Anverso y reverso de una fotografía en el formato de los primeros positivos comercializados por kodak.       Formato primitivo en el que Kodak comercializó el positivado de fotografías. Anónimo [Estados Unidos]. Albúmina.Ca. 1890 (Col. Fernández Rivero)

La práctica de la fotografía fué en sus primeras décadas una actividad complicada. Las contínuas aportaciones ténicas no conseguían simplificar la ardua tarea de realizar una fotografía sobre una placa de frágil cristal. Se requería el auxilio de un laboratorio para impregnar el soporte justo antes de su exposición y revelarlo inmediatamente. Los profesionales viajaban con todo un laboratorio portátil y algún colaborador. Y sólo una élite de aficionados, con indiscutibles posibilidades económicas, podían realizar sus propias fotos.

Sin embargo, este panorama dió un vuelco radical cuando en 1888 Kodak, la compañía de George Eastman, lanza al mercado una película impresionable, primero en papel, y definitivamente sobre celuloide, enrollada sobre un carrete, que permitía hacer hasta 100 fotografías, y una cámara diseñada para utilizarla … además del servicio de revelado y positivado a cargo de sus laboratorios.

“Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”

Con este eslogan publicitario Kodak inició una exitosa y larga andadura, cuya decadencia ha llegado de la mano de la siguiente gran revolución fotográfica: la digital, 120 años después.

La onda expansiva que comenzó en Rochester (Estados Unidos), cruzó el Atlántico y encontró gran aceptación en principio en Inglaterra, aunque curiosamente el resto de Europa (también España),al menos hasta 1920, se inclinó más por la realización de fotografías estereoscópicas utilizando los productos de Jules Richard y su famosa cámara Verascope, como hemos comentado en nuestro post: “El fotógrafo aficionado en la escena estereoscópica“.

La posibilidad de que muchas más personas pudieran realizar fotografías, no sólo por su facilidad sino también por la reducción de los costes,  introdujo una serie de cambios sustanciales en las múltiples facetas del mundo de la imagen, además de notables cambios culturales que se fueron afianzando a lo largo del siglo XX:

  • La fotografía llegó al ámbito de la vida cotidiana, reproduciendo sus imágenes.
  • Se introdujo como herramienta, a veces fundamental, en múltiples campos científicos
  • Se convirtió en un medio de expresión artística.

Hacer o tirar o disparar … una foto se convirtió con sus cámaras en una práctica cada vez al alcance de mucha mas gente.

LAS FOTOGRAFÍAS

Mostramos en este post, dos ejemplos de los primeros formatos utilizados por la firma Kodak para comercializar los positivos revelados, que muestran la forma circular de la imagen fotográfica tomada por sus primeras cámaras. Un curioso formato que no ha vuelto a repetirse en ningún otro modelo de su firma ni en ninguna otra cámara.

Golden Gate Park. San Francisco. Ca 1890

Saber más:

La revista Photo berriak – Las novedades fotográficas, editada por el PHOTOMUSEUM de Zarautz, publica en su número 12 un magnífico artículo sobre la casa Kodak cargada de ilustraciones con sus diseños publicitarios:

El trabajo de Andrea Korda, aporta un interesante análisis sobre los cambios en la práctica de la fotografía, introducidos por los productos Kodak:

El siguiente texto trata de este mismo fenómeno en relación con el uso de los productos estereoscópicos que aparecieron en Europa de forma casi simultánea a los lanzados por Eastman.

Anónimo. Golden Gate Park – San Francisco (USA). Albúmina. Ca. 1990 (Col. Fernández Rivero)

El fotógrafo aficionado en la escena estereoscópica

Demetrio Ribes. Fotografía del interior de una nave industrial. h 1910

En 1893 Jules Richard logrará crear un completo sistema estandarizado que revolucionará el mundo de la fotografía estereoscópica de aficionado. Su primer modelo Vérascope es una cámara completamente metálica que trabaja con cristales de 45 x 107 mm, y junto a ella un conjunto de visores y accesorios para el aficionado. Los pequeños pares estereoscópicos acabaron por convertirse en uno de los métodos más practicados por los fotógrafos aficionados españoles, quienes durante las primeras décadas del nuevo siglo XX recogieron con sus cámaras toda clase de vistas, paisajes y momentos de la vida cotidiana de su entorno.

Es en este contexto que hay que situar a la obra fotográfica del arquitecto valenciano Demetrio Ribes, interesado en la fotografía posiblemente por cuestiones profesionales, no podemos dejar de pensar que la tridimensionalidad debía tener para un profesional de la arquitectura un interés añadido muy especial.

La Universidad de Valencia le dedicó una exposición en 2007 en la Sala Thesaurus La Nau, entre el 15 de Mayo y el 2 de Septiembre. Con este motivo editó un catálogo con diversas aportaciones, titulado “La mirada de l’arquitecte. Demetrio Ribes i la seua cámera estereoscópica”, publicado en valenciano y castellano.

Uno de sus capítulos sitúa la actividad de este fotógrafo amateur en su contexto histórico:

La irrupción del aficionado en el mundo de la imagen fotográfica, marca un punto de inflexión en la historia de la fotografía. En España tenemos noticia de otros muchos fotógrafos que han dejado interesantes trabajos, como como el bilbaíno Luis de Ocharán Mazas, el doctor Hernández Briz, Arturo Cerdá y Rico, médico natural de Monóvar y afincado en el pueblo jienense de Cabra del Santo Cristo, Rioboó en Granada, el gallego José Villar Martelo… y el malagueño Jacinto Ruiz del Portal Ribelles  que fueron ardientes defensores y practicantes casi exclusivos de la fotografía estereoscópica.

ACTUALIZACIÓN: En Enero de 2013, as fotografías estereoscópicas de la Rioja, de Amós Salvador Carreras (Logroño, 1879-Madrid, 1963) salen a la luz en un libro, publicado por Instituto de Estudios Riojanos. “Amós Salvador Carreras (Logroño, 1879-Madrid, 1963) y La Rioja. La mirada recuperada’

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