Gustave de Beaucorps inédito

Vue Générale de Malaga. - D'après une photographie de M. G. de Beaucorps. L'Ilustration Journal Universel. v. 39, Paris 1862 (Colección Fernández Rivero)
Vue Générale de Malaga. – D’après une photographie de M. G. de Beaucorps. L’Illustration Journal Universel. v. 39, Paris 1862 (Colección Fernández Rivero)

El conde francés Gustave de Beaucorps (1825-1906), viajó por tierras españolas durante el año 1858 con destino a Argelia y la principal intención de tomar fotografías. Le gustaba utilizar la ya prácticamente superada técnica del calotipo: negativos de papel (de los que se conservan algunos)… encerados eso sí, ya que el baño de cera conseguía incrementar la difícil transparencia del papel (técnica aprendida de su maestro Gustave Le Gray). Su trabajo está muy bien estudiado por Francisco Alonso Martínez(1) que describe también su viaje por España de norte a sur. Las fotografías de Beaucorps nos dejan constancia de su paso por Burgos, Valladolid, El Escorial, Toledo, Sevilla y Granada.

Sin embargo en la página 92 del número publicado el 8 de Febrero de 1862 de la revista L’Illustration Journal Universel, aparece el grabado de Málaga que reproducimos aquí arriba, con el pié de foto que nos indica que el modelo utilizado para realizarlo ha sido una fotografía de G. de Beaucorps. Así que esta imagen es la única que nos ha llegado de aquella toma (realizada en 1858) que atestigua la visita de este calotipista por esta ciudad del sur de España, posiblemente para embarcar en su puerto.

Sabemos que algunas de las fotografías de Beaucorps están depositadas en un álbum que se conserva en el Centre Canadien d’Architecture, también la Universidad de Navarra muestra en su web 26 imágenes entre positivos y negativos, así como la Bibliothèque Nationale de France que entre sus fondos nos muestra 6 negativos, todos ellos de gran tamaño, una de las características de la obra de este autor. En la Colección Fernandez Rivero tenemos una fotografía de Sevilla.

Una parte del patrimonio fotográfico de los primeros tiempos de la fotografía nos ha llegado únicamente a través de los grabados que se realizaron a partir de las fotografías, normalmente destinados a la ilustración de estas revistas que tanto éxito alcanzaron en la difusión de imágenes hasta que la imagen fotográfica pudo ser reproducida por medios fotomecánicos.

El grabado:

La perspectiva de la ciudad de Málaga en el horizonte de la imagen, sitúa al fotógrafo en la elevación que más tarde ocuparía el Convento de la Trinidad. Desde esta mediana atalaya se aprecia toda la extensión de la ciudad en esta década central del siglo XIX, con la Catedral destacando en el centro y la colina de Gibralfaro a la izquierda.

Un año después, en 1859 el fotógrafo inglés afincado en Madrid Charles Clifford, visita Málaga y realiza dos fotografías, una de ellas con una perspectiva casi idéntica a la que aparece en este grabado, lo que quizás delate algún contacto entre estos dos fotógrafos.

(1) Francisco Alonso Martínez “Daguerrotipistas, calotipistas y su imagen de la España del siglo XIX. Girona : CCG Ediciones, 2002

Enrique Fazio, primer reportero gráfico español

Enrique Fazio. Tetuán, Puerta de la Reina (Bab Okla). Albúmina. Mitad de un par estereoscópico. 1860Enrique Fazio. Tetuán, Puerta de la Reina. Albúmina. Mitad de un par estereoscópico. 1860 (Col. Fernández Rivero)

La primera constatación histórica de la presencia de un fotógrafo en un conflicto bélico, como corresponsal gráfico la encontramos en la guerra de Crimea, en 1854-55. En los sucesivos conflictos armados de importancia que se dan a partir de esta fecha, 1859 y 1860, con la reunificación de Italia y otros episodios en el imperio británico, estará presente la fotografía.

En España el primer fotógrafo corresponsal de guerra será el malagueño Enrique Fazio, que embarca hacia la llamada “Guerra de África” en 1859 de la mano del escritor Pedro Antonio de Alarcón, el principal ”testigo” literario de esta guerra, que daría origen a una sucesión de intervenciones y conflictos de España en el norte de África que acabarían teniendo una influencia decisiva en nuestra historia.

The first time that there is historical steadfastness of the presence of a photographer in a warlike conflict, as graphic correspondent is in the war of Crimea, in 1854-55. In the successive conflicts armed with importance that happen from this date, 1859 and 1860, with the reunification of Italy and other episodes in the British empire, the photo will be present. In Spain the first corresponding war photographer will be the person from Malaga Enrique Fazio, who embarks towards the called “War of Africa” in 1859 of the hand of writer Pedro Antonio de Alarcón, the main literary “witness” of this war, that would give birth to a succession of interventions and conflicts of Spain in the north of Africa that would end up by having a decisive influence in the history of Spain.

La investigación sobre este episodio se inicia al comprobar la coincidencia de uno de los grabados que acompaña al texto de Pedro Antonio de Alarcón en su relato “Diario de un testigo de la Guerra de África” (pág. 23), con una de las fotografías de Enrique Facio*, que se encuentran en la Biblioteca del Palacio Real en Madrid. En concreto el que reproduce el campamento español en el Serrallo, próximo a Ceuta. Esta imagen es la portada del trabajo que se presentó como ponencia en las XII Jornadas de Historia de Ceuta en 2009.

Puedes consultar el artículo completo:

Enrique Fazio. Tetuán, casa del judío Ersini en la que murió el General Ríos. Albúmina. Par estereoscópico, 1860

Enrique Fazio. Tetuán, casa de Abdalkrim Ersini en la que murió el General Ríos. Albúmina. Par estereoscópico, 1860 (Col. Fernández Rivero)

La Guerra de África convulsionó el mundo mediático de la época y algunos diarios quisieron incorporar por primera vez el testimonio veraz de la fotografía a sus noticias. Es en este contexto en el que se incorpora el joven fotógrafo Enrique Fazio, que nos deja una serie de imágenes muy poco divulgadas, retratos y grupos de militares, campamentos y vistas de la ciudad de Tetuán tras la ocupación española y de los únicos habitantes que quedaron en ella: los judíos.

Es interesante el testimonio que sobre la presencia del fotógrafo nos deja Pedro Antonio de Alarcón en “Historia de un testigo de la Guerra de África”:

“Ocurrióme, pues, en aquel momento, fijar de una vez en la mente de mis lectores una idea verdadera  y  exacta de lo que es un ejército en campaña, y haciendo alto allí mismo, mandé fimcionar a la máquina fotográfica que me sigue en todas estas excursiones, y allá te remito algunas vistas de este pintoresco panorama “.

Las fotografías:

Reproducimos dos de las fotografías estereoscópicas que Enrique Fazio hizo en Tetuán. En ambas puede observarse el sello en seco con el nombre del autor y de la ciudad.

La primera nos ofrece la imagen de la “Puerta de la Reina” (Bab Okla), con algunos militares españoles apostados junto a ella. (Ver mapa) Desconocemos la actual ubicación de este lugar en la ciudad.

La segunda, es un par estereoscópico completo, muestra el patio interior y algunas dependencias de una vivienda de la ciudad situada junto al baño público de Sidi al-Mandari (Ver mapa). El propio Fazio la titula “Habitación en la que murió el General Ríos”. La casa pertenecía a Abdalkrim  Ersini y en ella falleció el general Diego de los Rios, natural de Antequera, en el mes de agosto de 1860 a causa del cólera, como tantos otros soldados que participaron en esta espedición.

Ambas, junto con las 7 estereoscopias que se encuentran en la CFRivero de este autor en Tetuán, son la constatación de la actividad comercial de Fazio practicó en esta ciudad en en el corto periodo que duró la ocupación española.

* Temas relacionados: “Tomado de fotografía”. Grabados al descubierto

“Tomado de fotografía”. Grabados al descubierto

Grabado de Doré de Málaga y fotografía de Spreafico de la misma imagen

La primera de las técnicas utilizadas para reproducir por medios impresos una imagen fue el grabado.

Bien en imágenes grabadas directamente o reproduciendo otras que originalmente estaban realizadas por otros medios: dibujo, óleo … el grabado fué ganando en perfección y conquistando su propio terreno, ya que sus posibilidades de multiplicación le conferían una gran capacidad de difusión.

Pero ¿que pasa cuando aparece la fotografía?. Ya hemos comentado la evolución de los diferentes métodos para la reproducción fotomecánica de la imagen fotográfica, y la larga espera de casi 4o años hasta la incorporación de la fototipia. Mientras tanto, la edición debía incorporar la fotografía al material impreso… y lo hizo, lógicamente utilizando el grabado también para traducir las fotografías.

Son muchos los casos en que un grabado nos hace sospechar sobre su origen fotográfico, el encuadre, la perspectiva, el detalle a veces… y en algunas ocasiones junto a la firma del autor del grabado, aparece la nota: “Realizado a partir de fotografía”, aunque rara vez se incluyó también el nombre del artista fotógrafo. Lo habitual es la ausencia de datos sobre  el origen de la imagen y su artífice. Como sucedió también en los casos en que la fotografía sirvió de modelo a la pintura, se obvia informar de la identidad de su autor, por considerarla un mero auxilio a la realización de la obra por el artista grabador que firma como el único creador de la imagen impresa. Hasta el punto que de la mayor parte de estos grabados no se han conservado las fotografías de las que proceden, que muy posiblemente fueron desechadas una vez cumplida su función.

Afortunadamente no sucedió esto en todos los casos, y una preciosa muestra de ello son las imágenes que aquí comentamos: Grabado y fotografía de una misma escena en el puerto de Málaga.

EL GRABADO:

Forma parte de la serie creada por Gustave Doré para la publicación Voyage en Espagne, que apareció en la revista Le Tour du Monde, editada en París entre los años 1862-1873. El relato recoge los textos del varón Charles Davillier que viajó con Doré por todas las regiones españolas. El grabado que comentamos está titulado Málaga: La cathedrale et le port.- Dessin de Gustave Doré, y aparece en la página 273 del vol. correspondiente al 2º semestre de 1865. Este relato se publicó de nuevo en formato libro con el título L’Espagne. París, 1874, y es uno de los más significativos reflejos de la imagen romántica de España que los libros de viajes proyectaban en Europa sobre nuestro país.

LA FOTOGRAFÍA:

Pertenece a la colección de vistas malagueñas del fotógrafo local José Spreafico, de origen italiano pero activo en Málaga desde principios de la década de 1860 hasta al menos 1877. Aunque de esta misma imagen existen copias en otros formatos (tamaño álbum y estereoscópico) la que aquí ofrecemos está realizada en el formato carte de visite, tan de moda en aquellos años. Spreafico intercambió con el fotógrafo estereoscopista parisino Ernest Lamy algunas placas durante la visita de éste a Málaga en 1863, entre las cuales también se incluyó la vista del puerto. De esta forma la imagen circuló por Europa incorporada a la colección española que Lamy editó en París, en formato estereoscópico, a principios de 1864.

La coincidencia entre ambas es prácticamente total, las líneas que componen el paisaje urbano, sus detalles y proporciones. El espectador solo aprecia la diferencia en el primer plano, en el que Doré (como era habitual) incluye algunos elementos y personajes imaginarios para dar mayor fuerza a la imagen.

Nunca sabremos si la fotografía llegó hasta las manos de Doré en Málaga durante su viaje o si la adquirió en París a su regreso. En cualquier caso aquí queda este doble testimonio, un paisaje insólito para muchos malagueños del siglo XXI.