Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)

Alfredo Esperon (1843-1900) fotógrafo: de Madrid a Caracas

Alfredo Esperon no es un fotógrafo más en el puzle incompleto de la fotografía española: Etienne-Alfred Esperon y Tisne, de origen francés como tantos otros colegas que trabajaron en España, es un personaje inquieto y emprendedor que ejerce de retratista primero en Valencia, en Madrid desde 1868 a 1894, y hasta 1900 entre Bogotá y Caracas.

Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)
Biografía                                  Versión para imprimir

Nacido en Guchen el 10 de septiembre de 1843 (1) pequeño pueblecito en los Pirineos centrales franceses, a apenas 20 km de la frontera española, hijo de Pierre Esperon (1800-1875), sastre, y Marie Tisne (1809-1874) (2). Sabemos que abandona su pueblo natal en 1858 y lo encontramos por primera vez como fotógrafo en Madrid en 1868, en el piso 4º izquierda del número 13 de la Puerta del Sol, donde hasta entonces había estado establecido el fotógrafo

Jean Laurent. Nº 41. Madrid, Puerta del Sol. Detalle. 1865-72. Albúmina
Jean Laurent. Nº 41. Madrid, Puerta del Sol. Detalle. 1865-72. Albúmina

portugués José María Cordeiro. Sin embargo en el padrón de esa fecha declara llevar ya diez años en la ciudad, aunque probablemente se refiriera a su estancia en España, puesto que en los años anteriores se localiza en Valencia como veremos.

En el padrón de 1868 figuran además su esposa Eduvigis Gil y Cuéllar, natural de Villarejo de Salbanés (Madrid), los hijos de ambos, Armand y Luis de 5 y 2 años respectivamente, y los hermanos de Alfred: Eugenio (nacido en 1839) y Benjamín (nacido en 1849). Además Pedro Gil, cuñado de Alfredo, como aprendiz fotógrafo. En esta primera época trabaja en sociedad, como: “A. Esperon y hermano”, sin que podamos precisar a qué hermano se refiere, aunque en cualquier caso debieron independizarse muy pronto porque en el padrón de 1872 ya no aparecen en su domicilio.

El examen de los padrones nos muestra también cómo en años sucesivos va creciendo la familia y a los dos primeros se van uniendo cinco hijos más. Pero a pesar de que su vida gira fundamentalmente en torno a su domicilio de la capital de España, los lugares de nacimiento de su descendencia nos descubren la gran movilidad de este fotógrafo: en primer lugar su hijo mayor Armand nació en París en 1863, y dos años después Luis, nace en Sabadell. Arturo, Gustavo y Rosario nacen en Madrid, respectivamente en 1869, 1872 y 1874, pero Julio nace en Valencia en 1875, y por último Enrique, en Madrid en 1877. En 1880 Esperón queda viudo, al tiempo que su hijo mayor Armand, aparece ya como fotógrafo y su cuñado deja de convivir con la familia.

Alfredo Esperon. Dorso de una carte de visite. Madrid, ca 1870
Alfredo Esperon. Dorso de una carte de visite. Madrid, ca 1870

Alfredo formaba parte de una familia de varios hermanos, dándose la circunstancia de que su hermana mayor Jeanne-Catherine, (o quizás Jeanne-Louise Catherine) nacida en 1828, se había casado con el fotógrafo italiano Antonio Ludovisi y el matrimonio se había establecido en Valencia en 1863 (1) en un estudio que curiosamente publicitaban como “Ludovisi y su señora, Fotógrafos romanos”. En este estudio está documentada la presencia de los hermanos Benjamín (1865 a 1867) – que terminaría trabajando en Alcázar de San Juan – y Eugenio (1874 y 1875) y también a partir de 1875, cuando muere Antonio Ludovisi, de Alfredo, quien llegaría a abrir un estudio en la calle Barcas, 17-2º (1). Con estos datos es difícil cuadrar las idas y venidas de los hermanos Esperón, pero es fácil sospechar que de alguna manera fueron protegidos en sus primeros momentos por su hermana mayor, casada con el prestigioso fotógrafo Ludovisi y regentando el más afamado estudio de valenciano del momento, en el que aprenderían la profesión, para luego ir poco a poco estableciéndose por su cuenta. De su actividad en Valencia nos informa ya José Ramón Cancer pero vamos a centrarnos en su etapa madrileña en la que desarrolló gran parte de su vida profesional.

Alfredo Esperon y hermano. Cauce del Turia en Valencia. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en Albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon y hermano. Cauce del Turia en Valencia. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en Albúmina (CFRivero). Se trata de la parte derecha de una panorámica en dos partes, tomadas cada una de ellas en formato estereoscópico  (11)
Obra fotográfica

Alfredo Esperón habría tenido por tanto buenos maestros que le iniciaran en las artes fotográficas y en la iluminación de las fotografías, logrando así encontrar un hueco en la siempre difícil plaza de Madrid, repleta de grandes profesionales, donde no obstante llegó a ostentar el título de “Fotógrafo de la Real Casa”, y aunque no alcanzó nunca la notoriedad de los Debas, sabemos que ejerció de fotógrafo retratista además de practicar el reportaje fotográfico: se conocen algunos ejemplos de sus reportajes de la familia real en sus desplazamientos, como la fotografía del Rey Alfonso XII de cacería acompañado de su madre, Isabel II, y el resto de la Familia Real, titulada “Grupo de cazadores durante una jornada cinegética en los bosques de San Ildefonso en Segovia, en 1875 (3). También acompañando al Rey en su desplazamiento a Málaga y Granada con motivo del terremoto de 1885. Esta actividad siguió practicándola cuando emigró a América.

Un anuncio aparecido en La Época el 1/10/1876, nos informa de la calidad de  los efectos conseguidos en la coloración de sus fotografías: “Un nuevo adelanto en la fotografía y uno de los que más la hermosean, se debe al acreditado fotógrafo señor Esperon. Puerta del Sol, 13, que consiste en haber conseguido un colorido imitación carnes, que da una dulzura y una fineza de lo más agradable a la vista, teniendo la condición de ser inalterable.”

En 1877 publica el “Álbum fotográfico de las instalaciones de la Exposición Nacional Vinícola celebrada en Madrid, en colaboración con sus compatriotas Jean Laurent y Fernando Debas. (12)

J. Laurent, Debás y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)
J. Laurent, Debas y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)

Durante la década de los ochenta es cuando alcanza su plenitud, recogiendo la prensa de vez en cuando noticias sobre él, como la realización, junto a su segunda esposa: Luisa Faure, del reportaje sobre los terremotos ocurridos en Granada y Málaga en 1885:

Mr. y madame A. Esperón, fotógrafos, partieron ayer en el tren real, con objeto de sacar copias gratuitamente, de los pueblos más castigados por los terremotos en las provincias de Granada y Málaga, cuyas fotografías exhibirán después por medio de un microscopio gigante en uno de los teatros de esta capital. / Los productos de la función en que se exhiban las citadas fotografías serán a beneficio de las víctimas de aquellas provincias” (La Discusion: 10-1-1885)

Con la regia comitiva ha llegado a Madrid, procedente de los pueblos de Andalucía, el fotógrafo de la real casa, Sr. Esperón, el cual fue a dichos puntos, como ya dijimos, para sacar vistas de los efectos causados por los terremotos. / Se han sacado sesenta fotografías diferentes de los desastres, tanto en los edificios, como en los campos; los cuales se exhibirán al público muy en breve en uno de los teatros principales de esta corte por medio de la linterna mágica, destinándose el producto de la función a socorrer a los pueblos castigados por los terremotos. / A juzgar por lo que hemos oído, el espectáculo promete ser notable.” (La Correspondencia, 26-1-1885)

En los primeros días de la próxima semana tendrá lugar en uno de los principales teatros de esta corte, la magnífica esposición de vistas tomadas de los terremotos de Andalucía por el Sr. Esperón, fotógrafo de SS. MM. A pesar de los muchos gastos originados, una parte de los productos se destina a beneficio de las víctimas de dichos terremotos”. (La Correspondencia, 4-3-1885)

El reportaje, realizado en pleno invierno recorriendo caminos difíciles y a veces destruidos, hasta el punto de que algunas de las visitas reales hubieron de ser suspendidas por lo intransitable del recorrido y la dureza del clima, fue sin duda una empresa épica que no arredró a los Esperon. Fruto de este trabajo es el álbum producido por el propio fotógrafo con cincuenta y una fotografías:

El conocido fotógrafo D. Alfredo Esperón, que ha recorrido los pueblos derruidos por los terremotos, ha presentado a S. M. un magnífico álbum con gran número de vistas” (La Época: 21-3-1885).

Conocemos al menos tres ejemplares de este álbum (4), dos de ellos en la Biblioteca del Palacio Real en Madrid y otro en Archivo Municipal del Ayuntamiento de Granada, éste último accesible en Internet permite visualizar todas las fotografías. En la primera de ellas la comitiva real, con el joven Alfonso XII en el centro, posa rodeada de los vecinos de Alhama de Granada.

Las noticias de su actividad se suceden como por ejemplo en 1888 sobre la disposición de Esperon a realizar gratuitamente fotografías de grupos de niños que asistieron a un festival en el hipódromo (La Iberia 31/3/1888). Curiosa es también otra noticia en la que se ve implicado nuestro fotógrafo, nada menos que en el famosísimo crimen de la calle Fuencarral. Según relata el periódico La Iberia (29-7-1888) uno de los dos acusados, José Vázquez-Varela Borcino, apodado “El pollo Varela”, hijo de la asesinada, se hizo una fotografía con otra persona en la pradera de San Isidro el día 15 de mayo con motivo de las fiestas y esta fotografía podría convertirse en una prueba de interés para el juicio. La policía en sus indagaciones logra averiguar que el fotógrafo fue Emilio Ruiz, que había tenido un establecimiento en el solar número 6 de la Concepción Jerónima y que había estado trabajando como fotógrafo en la pradera durante las fiestas. La policía averigua también que dicho fotógrafo es, o ha sido, discípulo de Esperon por lo que se desplaza a su estudio personal del Juzgado para interrogarlo. Finalmente Esperon confirma lo aseverado por el fotógrafo en el sentido de que de esa clase de retratos no se conservan los clichés por tratarse del sistema de ferrotipia.

Alfredo Esperon. Retrato de señora. Madrid, ca. 1875. Carte de visite en albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon. Retrato de señora. Madrid, ca. 1875. Carte de visite en albúmina (CFRivero)

Con el tiempo Alfredo Esperon llegó a tener varios estudios fotográficos simultaneados con el de Puerta del Sol, uno en la calle Fuencarral 121, de Madrid, otro en Valencia (Calle de las Barcas  17) como ya se ha mencionado, también en Córdoba junto a Palomares, y sucursales en Bogotá, Caracas y quizá México.

Por el establecimiento de Córdoba sabemos que sus hijos colaboraban para lograr tejer y mantener una amplia red de sucursales bajo la denominación de “Hijos de A. Esperon”, pues tal fué el nombre del establecimiento después de algunos años en los que se iniciara como “Fotografía Madrileña”. Su asociación con el fotógrafo cordobés Antonio Palomares, se mantuvo al menos hasta 1895, mencionándose incluso en la prensa en alguna ocasión a Luis Esperon. Tras esta unión Palomares se independiza dando luego lugar a una saga de fotógrafos que se mantendría durante muchos años, según ha investigado el fotohistoriador cordobés Antonio Jesús González (5). Prueba de ello son las cartulinas que se conservan con trabajos de este estudio en las que figuran tanto la expresión: “Esperon y Palomares”, como: “Hijos de Esperon y Palomares”.

Antonio Palomares. Retrato de Conchita de la Bastida. Córdoba, 1899. Cabinet en albúmina. (CFRivero)
Antonio Palomares. Retrato de Conchita de la Bastida. Córdoba, 1899. Cabinet en albúmina. (CFRivero)

Pero quizá impulsado por la alta densidad de fotógrafos en las ciudades españolas y por el elevado número de su descendencia, Alfredo Esperon, que ya demostró su espíritu inquieto y su afición a los viajes, cruza el Atlántico y trata de buscar un establecimiento rentable en alguna de las capitales de la América hispano-hablante. La última noticia de Alfredo en Madrid consta en el Anuario de 1894, pero teniendo en cuenta que esta publicación contiene datos del año anterior, pudo haberse marchado ya en 1893. Este mismo año el historiador Eduardo Serrano (6) lo sitúa en Bogotá y lo califica como “uno de los más destacados fotógrafos profesionales de fines del siglo XIX en Colombia”, su estancia parece bien documentada al menos para los años 1895, en el que fotografía al equilibrista Harry Warner cruzando el río Bogotá sobre un cable (7) y 1896. A ello contribuyó el luctuoso suceso del suicidio del poeta José Asunción Silva, el 24 de mayo de 1896, y sucedió que fue Esperon quien “se introduce en la habitación del poeta y con el fogonazo de la cámara congela para siempre su apacible rostro muerto. Capta así uno de los iconos de la cultura literaria colombiana, una fotografía que ha ilustrado e inspirado las sucesivas miradas que se han dado sobre el personaje, interesante como representante de la tendencia romántica y también por su relación con las conspiraciones políticas del momento. Esta imagen, ha sido calificada como “una de las obras maestras del género funerario: el fotógrafo se ha acercado a la cabecera de la cama y ha tomado la foto de la cabeza del poeta de modo que ésta aparezca por encima de la línea del horizonte; su barba y sus cabellos negros contrastan con la blancura de las sábanas y enmarcan con nitidez su rostro; y por último, el apoyo que le presta la almohada y sus ojos cerrados desmienten el fin violento que se ha dado”. La imagen dio lugar a múltiples comentarios e interpretaciones “Como si se tratara de un ritual incesante, en la fotografía de Esperón el suicidio de Silva parece no tener fin. Ante ella se inclinaron durante años los privilegiados amigos del poeta y aun otros que no lo conocieron, y de ella se sirvieron para volver una y otra vez sobre los minuciosos detalles del suicidio”. Fue publicada por primera vez en 1917 en la revista “Bogotá Cómico” (8).

Ese mismo año (1896) lo encontramos en Caracas (9), donde aparecen reproducidas fotografías suyas en “El Cojo Ilustrado”, es allí donde se casa por tercera vez en la Catedral de Caracas el 1 de mayo de 1897 con Amelia Sánchez, después de enviudar de Luisa Faure, su segunda esposa. Su estudio fue uno de los más afamados del momento, muy alabado por la prensa en la que se muestra como un retratista que ilumina tanto al óleo como a la acuarela. Hay noticias de un reportaje realizado en la región andina al sur del país. Lucas Manzano dijo de él: puede decirse que el primer fotógrafo a la moderna que llegó a esta ciudad fue Esperón. […] provisto de nuevos aparatos, aunque hacía las impresiones al sol, se estableció en lugar contiguo al edificio del Concejo Municipal. A su establecimiento concurrieron el presidente general Antonio Guzmán Blanco y los hombres de su plana mayor, entre quienes se contaban en las exhibiciones estupendamente fotografiados el general Joaquín Crespo, que fue su mejor cliente…”. Falleció en Caracas en 1900 a los 57 años.(10)

El hecho de que en sus cartulinas mantuviese al dorso el anagrama con el domicilio de Puerta del Sol, simultáneamente con sus sucesivos emplazamientos en América, podría hacernos suponer que sus hijos continuaron con el estudio de Madrid. Por otro lado el apellido Esperon aparece ligado a la actividad fotográfica en España y América en retazos esporádicos a lo largo del siglo XX: Alonso Robisco publica varios retratos de una familia emigrante de Llanes, realizados en 1910 en su estudio de México, localizado en Avda. San Francisco 66, indicando que también abrió estudio en la calle Platero de esta ciudadLa Biblioteca Nacional de España cuenta con alguna carte de visite de “F. Esperon” datada en México en 1912.

Hemos encontrado el españolizado apellido Esperón en las primeras décadas del siglo XX y en fechas más cercanas y desde al menos 1959 hasta la décadas de 1970, existieron al menos dos casas editoras de tarjetas postales radicadas en Madrid, con los nombres de “Aurora Esperón” y “P. Esperón”. Existió también una editorial de tarjetas postales con caricaturas, tipos, souvenirs turísticos, bordadas, imágenes religiosas …, activa en los años veinte y treinta, que se llamaba: “Ed. postales Esperón”, “P. Esperón”, o también: “Postales Aurora Esperón”, y otra a partir de los años 70/80 con fotos de toda España, llamada: “A. Esperón”. De todas ellas no podemos precisar su relación con nuestro fotógrafo o su familia.

Bibliografía

(1) Cancer Matinero, José Ramón. Retratistas fotógrafos en Valencia (1840-1900). Valencia: 2006

(2) García Felguera, María de los Santos. 2008. Investigación sobre una fotógrafa que trabajó en España en el siglo XIX, la señora Ludovisi. En: 10ª Jornades Antoni Varés (Girona, 11-14 novembre 2008), Disponible en: http://www.girona.cat/sgdap/docs/ew3duqpgarciafelguera.pdf

(3) López Mondéjar, Publio. Historia de la fotografía en España. Barcelona, Lunwerg Editores, 200. (Pág. 59)

(4) Esperón, Alfredo. Album fotográfico de los terremotos de Málaga y Granada / dedicado a S.M. el Rey Don Alfonso XII, por D. Alfredo Esperón, fotógrafo de la Real Casa (S. XIX), 1885.

González Cristobal, Margarita; Ruiz Gómez, Leticia. La fotografía en las colecciones reales. Madrid: Patrimonio Nacional, Fundación “La Caixa”, 1999 (Catálogo de la exposición)

(5) González, Antonio Jesús. Galería de Fotógrafos cordobeses. La saga de los Palomares. News de Córdoba, mayo 2013, AFOCO. Disponible en: http://www.afoco.com/ficheros/70

(7) Posada Tamayo, Simón. “Harry Warner, el equilibrista que ‘caminó’ sobre Bogotá” Disponible en : http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12305453

(6) Serrano, Eduardo. Historia de la fotografía en Colombia. 2ª ed. Museo de Arte Moderno de Bogotá, 1983, citado por: José Eduardo Jaramillo Zuluaga. Las leyendas de Silva: orígenes de la vida intelectual pública en Colombia.

(8) Jaramillo Zuluaga, José Eduardo. Las Leyendas de Silva: Orígenes de la vida intelectual pública en Colombia. Revista Santander, Universidad Industrial de Santander, Bogotá, núm. 1, 2006. Disponible en: http://www.uis.edu.co/webUIS/es/mediosComunicacion/revistaSantander/revista1/leyendasAsuncionSilva.pdf

Santos Molano, Enrique. El Corazon del poeta: los sucesos reveladores de la vida y la verdad inesperada de la muerte de José Asuncion Silva. Nuevo Rumbo Editores, 1992,

(9) Muchas noticias de su etapa en Venezuela se pueden leer en: Wikihistoria del Arte Venezolano: “Esperón, Alfredo” Disponible en: http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/Esper%C3%B3n,_Alfredo)

(10) Manzano, Lucas. “Retratarse en grupo era pavoroso”, en “Élite, Caracas, 25-3-1961, págs. 12-15, citado en Wikihistoria de Arte Venezolano:Esperón, A. fotógrafo de la Real Cámara. “Vista de los terremotos de Andalucía en 1884”. 1885. Disponible en: http://www.granada.org/inet/wfot_arc.nsf/fe6c09aac9c1233fc12574c2002a0c0d/d7ac719a45d9dc68c1256ad80034e3ce!OpenDocument

(11) Conocemos la primera parte de la panorámica, así como una versión estereoscópica de la misma, en piezas firmadas por Fárvaro Hermanos, pero esta firma pirateaba los trabajos de muchos colegas, como por ejemplo a Jouliá, Laurent o Lamy, por lo que nos inclinamos a atribuir la autoría de esta fotografía a los hermanos Esperon (Ver: Pedro Cabezos Bernal. Imágenes estereoscópicas aplicadas a la representación arquitectónica. Valencia, 2014. Tesis doctoral)

(12)

Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “El álbum de la Exposición Vinícola de 1877: Laurent, Debás y Esperon. En: Hernández Latas, José Antonio. I Jornadas sobre Investigación en Historia de la Fotografía. 1839-1939: Un siglo de fotografía. Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2017. Pág.: 361-371.

 

Leonardo Camps. Arenas del Rey, ruinas del terremoto. 1885. Gelatina de plata.

Fotógrafos en el terremoto de Andalucía en 1884

El día de Navidad de 1884, pasadas las nueve de la noche, la tierra tembló entre Málaga y Granada(1), al norte y al sur de las sierras de Tejeda y Almijara. 20 segundos bastaron para que los 6,5º que alcanzó la intensidad del terremoto, arrasaran pueblos enteros y costaran la vida a más de 1000 vecinos.

[Leonardo] Camps y Cia. Arenas del Rey, ruinas del terremoto. 1885. Gelatina de plata.
[Leonardo] Camps y Cía. Arenas del Rey, ruinas del terremoto. 1885. Gelatina de plata.
Una gran calamidad que se agravó por lo escabroso del terreno y por las bajas temperaturas ya que llegó a nevar por aquellos días, cuando el rey Alfonso XII visitó algunas de las poblaciones llevando las promesas de reconstrucción del gobierno.

El suceso y sus consecuencias fueron objeto de la atención de todo el país, en los medios periodísticos nacionales, incluso internacionales, y fue seguido también de una serie de estudios científicos… pero nosotros queremos destacar las fotografias que se tomaron, muchas de ellas las primeras imágenes de aquellos recónditos lugares, y cotribuir a una mejor identificación de los fotógrafos que se desplazaron a la zona, algunos con el objeto de ilustrar la noticia, otros reflejando la visita real y otros complementando el trabajo de los geólogos.

Leonardo Camps. Una calle de Canillas de Aceituno. (Málaga). 1885. Gelatina de plata.
[Leonardo] Camps y Cía.. Una calle de Canillas de Aceituno. (Málaga). 1885. Gelatina de plata.

Leonardo Camps González

Fué el joven Domingo de Orueta y Duarte, estudiante malagueño de ingeniería de minas, quien comisionado por su director realizó el primer estudio geológico del seismo, firmado el 29 de febrero de 1885 y publicado ese mismo año por la Sociedad de Ciencias de Málaga(2). Un trabajo que se acompañó de un mapa desplegable y 22 fotografías, pegadas en sus correspondientes láminas, de las que sin embargo no consta el nombre del autor, ni se hace referencia al fotógrafo en el texto. No obstante tenemos en la CFRivero un ejemplar de este trabajo en el que consta la siguiente inscripción manuscrita en la portada: “Fotografías de CAMPS y Cía. Santa María 8 – Málaga”.

Leonardo Camps. Jayena, la casa grande, vista tomada desde la esquina de la iglesia. Jayena (Granada). 1885
[Leonardo] Camps y Cía. Jayena, la casa grande, vista tomada desde la esquina de la iglesia. Jayena (Granada). 1885

Así pues podemos atribuir justamente estas fotografías a Leonardo Camps, pintor malagueño formado en Madrid en la Escuela de San Fernando, que tenía un establecimiento fotográfico en Málaga ya en 1877 con el nombre de Camps y Cia., y que tras haber participado en diferentes exposiciones

Portada del libro de Domingo de Orueta.
Portada del libro de Domingo de Orueta.

con su obra pictórica, se dedicó a la fotografía de forma exclusiva a partir de 1880, asociado al fotógrafo Francisco Rojo con quien compartió el negocio hasta mediados de la década de 1990(3). Tanto el texto como las fotografías pueden consultarse en la web de la Universidad de Granada.

Alfredo Esperon

El viaje del rey a los pueblos damnificados tuvo lugar entre los días 10 y 22 de Enero, acompañado por el ministro de la gobernación, el también malagueño Romero Robledo. En la comitiva real no faltó un fotógrafo que fué en este caso Alfredo Esperon acompañado de su esposa Luisa Faure, un fotógrafo bien acreditado en la corte y de una amplia trayectoria. Sin duda se trataba de una pareja esforzada, a la que imaginamos empleándose a fondo para seguir a la comitiva por caminos destrozados y en medio del temporal de nieve que azotó la sierra por aquellos días.

La prensa comentó profusamente este hecho:

“Mr. y madame A. Esperón, fotógrafos, partieron ayer en el tren real, con objeto de sacar copias gratuitamente, de los pueblos más castigados por los terremotos en las provincias de Granada y Málaga, cuyas fotografías exhibirán después por medio de un microscopio gigante en uno de los teatros de esta capital. / Los productos de la función en que se exhiban las citadas fotografías serán a beneficio de las víctimas de aquellas provincias” (La Discusion: 10-1-1885)

Con la regia comitiva ha llegado a Madrid, procedente de los pueblos de Andalucía, el fotógrafo de la real casa, Sr. Esperón, el cual fue a dichos puntos, como ya dijimos, para sacar vistas de los efectos causados por los terremotos. / Se han sacado sesenta fotografías diferentes de los desastres, tanto en los edificios, como en los campos ...” (La Correspondencia, 26-1-1885)

Esperon confeccionó un álbum con las fotografías tomadas en Alhama, Albuñuelas, Vélez-Málaga, Periana, cortijo de Guaro, y lo regaló al rey, hoy se conserva en la biblioteca del Palacio Real. Otra copia de este trabajo está depositada en el Ayuntamiento de Granada y puede ser visualizada en su totalidad en Internet.(4)

Albert Offret y René Bréon

A principios de febrero, una comisión Francesa, nombrada por la Academia de Ciencias y presidida por el profesor F. Fouqué, visita la región devastada y elabora un informe que se acompaña de 20 magníficas fotografías, realizadas por los miembros del equipo: Albert Offret y René Bréon, geólogo e ingeniero civil respectivamente.

El resultado fué una extensa publicación(4) con fotografías de Periana, Arenas del Rey, Albuñuelas, Güevejar y Jatar, así como otros lugares de la sierra, puede consultarse en línea en la Biblioteca Virtual de Andalucía. Pero se hicieron además otras fotografías de: Vélez-Málaga, Málaga, Guaro, Ventas de Zafarraya, Alhama y Frigiliana, todas pueden verse en Gallica.

Fotógrafos de prensa

Comisionados por la prensa, otros fotógrafos llegaron también desde Barcelona, Sevilla o Málaga, y gracias a los grabados que se publicaron en las revistas gráficas, indicando “tomado de fotografía”, conocemos el trabajo de algunos de ellos, como por ejemplo los de:

Vélez-Málaga, aspecto de la calle de la Alhóndiga. Grabado de fotografía de J. Oses. 1885
Vélez-Málaga, aspecto de la calle de la Alhóndiga. Grabado de fotografía de J. Oses. 1885

La misma revista el día 30-1-1885 publica también un grabado de una de sus fotografías de Vélez Málaga, “Aspecto de la calle de la Alhóndiga“.

  • Heribert Mariezcurrena, de Barcelona: Gracias al historiador de la fotografía Bernardo Riego(5) sabemos cómo la revista ilustrada “La Ilustración” fue una de las primeras en publicar fotografíassin necesidad de recurrir a su transcripción dibujada … impresa directamente en las páginas“, y cómo esta nueva etapa se inicia precisamente con la publicación de este reportaje. El 2 de febrero la revista informa que se habían apresurado a enviar a uno de los más conocidos fotógrafos de la ciudad, que no es otro que Mariezcurrena, para que tomara las imágenes de los daños causados por los terremotos en las provincias de Granada y Málaga, y publica tres de las fotografías realizadas en Alhama de Granada, Calle alta de Mesones, calle de la Cruz y Paisaje.

El día 8 de febrero, sigue ampliando la noticia con varias fotografías más, la imagen de portada de un bautizo en Alhama, la calle Real en Ventas de Zafarraya, otra que muestra la destrucción casi total de Arenas del Rey y la iglesia y campanario en ruinas de Periana.

Fué tal la impresión que causó esta catástrofe en el ánimo del Sr. Mariezcurrena (“que es un pedazo de pan“) que se esforzó en motivar a las entidades públicas de Barcelona para que enviasen ayuda, lo hizo además de con sus imágenes enviando telegramas que afortunadamente obtuvieron una respuesta muy positiva, hasta el punto de que el Ayuntamiento de Alhama dedicó una de sus calles a la ciudad de Barcelona. Pero no paró aquí su esfuerzo sino que él mismo adoptó una niña que había quedado huérfana y ayudó a la adopción de otra niña por una familia catalana.

Dibujo de Comba a partir de fotografía de Juan Barrera. Periana, ruinas en la calle de La Fuente. Periana (Málaga), 1885. Grabado.
Dibujo de Comba a partir de fotografía de Juan Barrera. Periana, ruinas en la calle de La Fuente. Periana (Málaga), 1885. Grabado.
  • Juan Barrera Gómez. Gracias al un grabado publicado en La Ilustración Española y Americana del 8 de febrero de 1885,  sabemos de la presencia de este joven fotógrafo en el escenario del terremoto. Dibujado por Comba, a partir de “una fotografía directa, obtenida por el inteligente fotógrafo sevillano D. Juan Barrera”
  • José García Ayola. Antonio Jesús González (Córdoba) nos comunica que el fotógrafo granadino José García Ayola también cubrió gráficamente el terremoto y el viaje real. (Ver comentario más abajo). Además se conservan fotografías muy interesantes en el archivo de la Casa de los Tiros en Granada, como las publicadas en el libro “Caritat” que Jacinto Verdaguer publicó para recabar fondos que ayudaran a las víctimas del terremoto.

J. Laurent y Cía. – La reconstrucción

J. Laurent y Cía. Güevejar, vista de la plaza del nuevo pueblo. Güevejar (Ganada). Ca. 1890. Albúmina
J. Laurent y Cía. Güevejar, vista de la plaza del nuevo pueblo. Güevejar (Ganada). Ca. 1887. Albúmina

La reconstrucción de todos estos pueblos se debió, además de a la iniciativa del gobierno, a la solidaridad de muchos españoles incluso de personas y entidades de otros países, y fue la casa Laurent y Cía. quien levantó testimonio gráfico de la nueva fisonomía de estas poblaciones unos años después, muy probablemente encargada por la “Comisaría regia” que gestionó los fondos. En algunos casos fué posible recuperar el pueblo en su propio enclave, pero en otros se eligió un nuevo emplazamiento y se levantó un pueblo totalmente nuevo por considerar que era irrecuperable el estado de ruina causada por el terremoto.

J. Laurent y Cía. Periana, vista tomada desde el cerro de Cupido. Periana (Málaga). Ca. 1890. Albúmina
J. Laurent y Cía. Periana, vista tomada desde el cerro de Cupido. Periana (Málaga). Ca. 1887. Albúmina

Este fué el caso de Güevejar y también de Periana que vemos en esta imagen reconstruida junto a las ruinas de la población original. En Ventas de Zafarraya se construyó todo un barrio que debido a la ayuda cubana, durante algunos años vino a llamarse “Nueva Habana”.

J. Laurent y Cia. Zafarraya, vista del barrio nuevo. Ventas de Zafarraya (Granada). Ca. 1890. Albúmina
J. Laurent y Cia. Zafarraya, vista del barrio nuevo. Ventas de Zafarraya (Granada). Ca. 1887. Albúmina

Un álbum, titulado “Terremotos de Andalucia 1885 a 1887” con 17 fotografías de: Güevejar, Albuñuelas, Arenas del Rey, Alhama, Zafarraya y Periana, más una de un monumento a Alfonso XII, fué regalado por la casa Laurent a la Reina regente Mª Cristina y se conserva en el Palacio Real.

La cobertura gráfica de este suceso es un patente ejemplo de la utilización que en este fin de siglo se hacía de la fotografía para documentar los sucesos más relevantes. Desde aquellos primeros “reporteros fotográficos” que cubrieron la guerra de África en 1859/60, los fotógrafos acompañaron en sus desplazamientos a las comitivas regias, levantaron testimonio de sucesos como exposiciones, maniobras militares u obras públicas… y es esta otra faceta, la de los grandes sucesos entre los que los movimientos sísmicos tienen su lugar, la que vemos aquí reflejada en esta colección de fotografías sobre el terremoto de Andalucía de 1884.

BIBLIOGRAFÍA:

(1) Francisco Vidal Sánchez. “El Terremoto de Alhama de Granada de 1884 y su impacto”. Anuari Verdaguer 19 – 2011, p: 11-45.

(2) Domingo de Orueta y Duarte. “Informe sobre los terremotos ocurridos en el sud de España en diciembre de 1884 y enero de 1885”. Málaga : Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales, 1885.

(3) Juan Antonio Fernández Rivero. “Historia de la fotografía en Málaga durante el siglo XIX”. Málaga, Miramar-Universidad, 1994

(4)Etudes relatives au tremblement de terre du 25 Décembre 1884 et á la constitution géologique du sol ébranlé par les secousses / [directeur de la Mission F. Fouqué … collaborateurs Michel Lévy… et al.].

(5) Bernardo Riego. “La construcción social de la realidad a través de la fotografía y el grabado informativo en la España del siglo XIX”. p:364-365. Santander, Universidad de Cantabria, 2001

Enrique Fazio, primer reportero gráfico español

Enrique Fazio. Tetuán, Puerta de la Reina (Bab Okla). Albúmina. Mitad de un par estereoscópico. 1860Enrique Fazio. Tetuán, Puerta de la Reina. Albúmina. Mitad de un par estereoscópico. 1860 (Col. Fernández Rivero)

La primera constatación histórica de la presencia de un fotógrafo en un conflicto bélico, como corresponsal gráfico la encontramos en la guerra de Crimea, en 1854-55. En los sucesivos conflictos armados de importancia que se dan a partir de esta fecha, 1859 y 1860, con la reunificación de Italia y otros episodios en el imperio británico, estará presente la fotografía.

En España el primer fotógrafo corresponsal de guerra será el malagueño Enrique Fazio, que embarca hacia la llamada “Guerra de África” en 1859 de la mano del escritor Pedro Antonio de Alarcón, el principal ”testigo” literario de esta guerra, que daría origen a una sucesión de intervenciones y conflictos de España en el norte de África que acabarían teniendo una influencia decisiva en nuestra historia.

The first time that there is historical steadfastness of the presence of a photographer in a warlike conflict, as graphic correspondent is in the war of Crimea, in 1854-55. In the successive conflicts armed with importance that happen from this date, 1859 and 1860, with the reunification of Italy and other episodes in the British empire, the photo will be present. In Spain the first corresponding war photographer will be the person from Malaga Enrique Fazio, who embarks towards the called “War of Africa” in 1859 of the hand of writer Pedro Antonio de Alarcón, the main literary “witness” of this war, that would give birth to a succession of interventions and conflicts of Spain in the north of Africa that would end up by having a decisive influence in the history of Spain.

La investigación sobre este episodio se inicia al comprobar la coincidencia de uno de los grabados que acompaña al texto de Pedro Antonio de Alarcón en su relato “Diario de un testigo de la Guerra de África” (pág. 23), con una de las fotografías de Enrique Facio*, que se encuentran en la Biblioteca del Palacio Real en Madrid. En concreto el que reproduce el campamento español en el Serrallo, próximo a Ceuta. Esta imagen es la portada del trabajo que se presentó como ponencia en las XII Jornadas de Historia de Ceuta en 2009.

Puedes consultar el artículo completo:

Enrique Fazio. Tetuán, casa del judío Ersini en la que murió el General Ríos. Albúmina. Par estereoscópico, 1860

Enrique Fazio. Tetuán, casa de Abdalkrim Ersini en la que murió el General Ríos. Albúmina. Par estereoscópico, 1860 (Col. Fernández Rivero)

La Guerra de África convulsionó el mundo mediático de la época y algunos diarios quisieron incorporar por primera vez el testimonio veraz de la fotografía a sus noticias. Es en este contexto en el que se incorpora el joven fotógrafo Enrique Fazio, que nos deja una serie de imágenes muy poco divulgadas, retratos y grupos de militares, campamentos y vistas de la ciudad de Tetuán tras la ocupación española y de los únicos habitantes que quedaron en ella: los judíos.

Es interesante el testimonio que sobre la presencia del fotógrafo nos deja Pedro Antonio de Alarcón en “Historia de un testigo de la Guerra de África”:

“Ocurrióme, pues, en aquel momento, fijar de una vez en la mente de mis lectores una idea verdadera  y  exacta de lo que es un ejército en campaña, y haciendo alto allí mismo, mandé fimcionar a la máquina fotográfica que me sigue en todas estas excursiones, y allá te remito algunas vistas de este pintoresco panorama “.

Las fotografías:

Reproducimos dos de las fotografías estereoscópicas que Enrique Fazio hizo en Tetuán. En ambas puede observarse el sello en seco con el nombre del autor y de la ciudad.

La primera nos ofrece la imagen de la “Puerta de la Reina” (Bab Okla), con algunos militares españoles apostados junto a ella. (Ver mapa) Desconocemos la actual ubicación de este lugar en la ciudad.

La segunda, es un par estereoscópico completo, muestra el patio interior y algunas dependencias de una vivienda de la ciudad situada junto al baño público de Sidi al-Mandari (Ver mapa). El propio Fazio la titula “Habitación en la que murió el General Ríos”. La casa pertenecía a Abdalkrim  Ersini y en ella falleció el general Diego de los Rios, natural de Antequera, en el mes de agosto de 1860 a causa del cólera, como tantos otros soldados que participaron en esta espedición.

Ambas, junto con las 7 estereoscopias que se encuentran en la CFRivero de este autor en Tetuán, son la constatación de la actividad comercial de Fazio practicó en esta ciudad en en el corto periodo que duró la ocupación española.

* Temas relacionados: “Tomado de fotografía”. Grabados al descubierto