Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, fachada principal. Mitad de un par estereoscópico en albúmina

La Fábrica Nacional de Licores en Costa Rica 1860

La fachada y el interior de la Fábrica Nacional de Licores en San José (Costa Rica), en dos inéditas estereoscopias, tomadas alrededor de 1860. Hoy día Centro Nacional de la Cultura de este país.

Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, fachada e interior. Dos fotografías estereoscópicas, c.a. 1860. Albúmina
Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, fachada e interior. Dos fotografías estereoscópicas, c.a. 1860. Albúmina

La fotografía estereoscópica es una caja de sorpresas por motivos bastante lógicos: son fotografías muy tempranas y en un formato bastante económico, lo cual daba lugar a que las tomas se realizaran con mayor profusión y libertad que aquellas de gran formato que daban lugar al llamado formato “álbum”.

Así, tras seguir la pista de estas dos imágenes estereoscópicas, de las cuales reproducimos un sólo par de cada una de ellas, ayudados por la anotación manuscrita que indica: “Interior de la fábrica de licores”, hemos podido identificar la fachada del que, como decimos, es actualmente el Centro Nacional de la Cultura de Costa Rica, en su capital San José. Una suerte que el edificio esté vivo aún, transformado pero completamente reconocible.

Nos ha sorprendido comprobar cómo una reciente exposición fotográfica sobre el edificio no cuenta con fotografías del mismo tan antiguas como éstas que adquirimos en la feria de Bievres hace algunos años, un buen motivo para compartirlas desde nuestro blog. La antigüedad de estas imágenes es evidente, ya que no se aprecia ninguna ordenación urbanística en una zona que posteriormente se va organizando poco a poco.

Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, fachada principal. Mitad de un par estereoscópico en albúmina
Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, fachada principal. Mitad de un par estereoscópico en albúmina

El edificio se inaugura en 1856 destinado a “centralizar y nacionalizar la destilación de licores en Costa Rica, y se escoge para ello el lado este de la ciudad [de San José], a unos doscientos metros de la entonces laguna de San José, ahora Parque Morazán. Según la visión de la época, la edificación quedaba “alejada” del perímetro urbano lo cual ofrecía condiciones de seguridad… El funcionamiento de la fábrica se mantuvo en el mismo sitio hasta el año 1981

Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, interior. Uno de los pares de una estereoscopia, c.a. 1860. Albúmina
Autor desconocido. San José (Costa Rica) Fábrica Nacional de Licores, interior. Uno de los pares de una estereoscopia, c.a. 1860. Albúmina

El área total destinada a la Fábrica de Licores fue de aproximadamente 14.000 metros cuadrados, de los cuales 11.000 estuvieron ocupados por edificaciones y 2.900 por caminos y jardines.  Arquitectónicamente los edificios guardaron una fuerte influencia del estilo colonial“. Son datos que proporciona la página del Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica en su historia del edificio.

Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)

Alfredo Esperon (1843-1900) fotógrafo: de Madrid a Caracas

Alfredo Esperon no es un fotógrafo más en el puzle incompleto de la fotografía española: Etienne-Alfred Esperon y Tisne, de origen francés como tantos otros colegas que trabajaron en España, es un personaje inquieto y emprendedor que ejerce de retratista primero en Valencia, en Madrid desde 1868 a 1894, y hasta 1900 entre Bogotá y Caracas.

Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon. Nuestra Señora de la Poveda. Villa del Prado (Madrid), 1882. Cabinet en albúmina (CFRivero)
Biografía                                  Versión para imprimir

Nacido en Guchen el 10 de septiembre de 1843 (1) pequeño pueblecito en los Pirineos centrales franceses, a apenas 20 km de la frontera española, hijo de Pierre Esperon (1800-1875), sastre, y Marie Tisne (1809-1874) (2). Sabemos que abandona su pueblo natal en 1858 y lo encontramos por primera vez como fotógrafo en Madrid en 1868, en el piso 4º izquierda del número 13 de la Puerta del Sol, donde hasta entonces había estado establecido el fotógrafo

Jean Laurent. Nº 41. Madrid, Puerta del Sol. Detalle. 1865-72. Albúmina
Jean Laurent. Nº 41. Madrid, Puerta del Sol. Detalle. 1865-72. Albúmina

portugués José María Cordeiro. Sin embargo en el padrón de esa fecha declara llevar ya diez años en la ciudad, aunque probablemente se refiriera a su estancia en España, puesto que en los años anteriores se localiza en Valencia como veremos.

En el padrón de 1868 figuran además su esposa Eduvigis Gil y Cuéllar, natural de Villarejo de Salbanés (Madrid), los hijos de ambos, Armand y Luis de 5 y 2 años respectivamente, y los hermanos de Alfred: Eugenio (nacido en 1839) y Benjamín (nacido en 1849). Además Pedro Gil, cuñado de Alfredo, como aprendiz fotógrafo. En esta primera época trabaja en sociedad, como: “A. Esperon y hermano”, sin que podamos precisar a qué hermano se refiere, aunque en cualquier caso debieron independizarse muy pronto porque en el padrón de 1872 ya no aparecen en su domicilio.

El examen de los padrones nos muestra también cómo en años sucesivos va creciendo la familia y a los dos primeros se van uniendo cinco hijos más. Pero a pesar de que su vida gira fundamentalmente en torno a su domicilio de la capital de España, los lugares de nacimiento de su descendencia nos descubren la gran movilidad de este fotógrafo: en primer lugar su hijo mayor Armand nació en París en 1863, y dos años después Luis, nace en Sabadell. Arturo, Gustavo y Rosario nacen en Madrid, respectivamente en 1869, 1872 y 1874, pero Julio nace en Valencia en 1875, y por último Enrique, en Madrid en 1877. En 1880 Esperón queda viudo, al tiempo que su hijo mayor Armand, aparece ya como fotógrafo y su cuñado deja de convivir con la familia.

Alfredo Esperon. Dorso de una carte de visite. Madrid, ca 1870
Alfredo Esperon. Dorso de una carte de visite. Madrid, ca 1870

Alfredo formaba parte de una familia de varios hermanos, dándose la circunstancia de que su hermana mayor Jeanne-Catherine, (o quizás Jeanne-Louise Catherine) nacida en 1828, se había casado con el fotógrafo italiano Antonio Ludovisi y el matrimonio se había establecido en Valencia en 1863 (1) en un estudio que curiosamente publicitaban como “Ludovisi y su señora, Fotógrafos romanos”. En este estudio está documentada la presencia de los hermanos Benjamín (1865 a 1867) – que terminaría trabajando en Alcázar de San Juan – y Eugenio (1874 y 1875) y también a partir de 1875, cuando muere Antonio Ludovisi, de Alfredo, quien llegaría a abrir un estudio en la calle Barcas, 17-2º (1). Con estos datos es difícil cuadrar las idas y venidas de los hermanos Esperón, pero es fácil sospechar que de alguna manera fueron protegidos en sus primeros momentos por su hermana mayor, casada con el prestigioso fotógrafo Ludovisi y regentando el más afamado estudio de valenciano del momento, en el que aprenderían la profesión, para luego ir poco a poco estableciéndose por su cuenta. De su actividad en Valencia nos informa ya José Ramón Cancer pero vamos a centrarnos en su etapa madrileña en la que desarrolló gran parte de su vida profesional.

Alfredo Esperon y hermano. Cauce del Turia en Valencia. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en Albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon y hermano. Cauce del Turia en Valencia. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en Albúmina (CFRivero). Se trata de la parte derecha de una panorámica en dos partes, tomadas cada una de ellas en formato estereoscópico  (11)
Obra fotográfica

Alfredo Esperón habría tenido por tanto buenos maestros que le iniciaran en las artes fotográficas y en la iluminación de las fotografías, logrando así encontrar un hueco en la siempre difícil plaza de Madrid, repleta de grandes profesionales, donde no obstante llegó a ostentar el título de “Fotógrafo de la Real Casa”, y aunque no alcanzó nunca la notoriedad de los Debas, sabemos que ejerció de fotógrafo retratista además de practicar el reportaje fotográfico: se conocen algunos ejemplos de sus reportajes de la familia real en sus desplazamientos, como la fotografía del Rey Alfonso XII de cacería acompañado de su madre, Isabel II, y el resto de la Familia Real, titulada “Grupo de cazadores durante una jornada cinegética en los bosques de San Ildefonso en Segovia, en 1875 (3). También acompañando al Rey en su desplazamiento a Málaga y Granada con motivo del terremoto de 1885. Esta actividad siguió practicándola cuando emigró a América.

Un anuncio aparecido en La Época el 1/10/1876, nos informa de la calidad de  los efectos conseguidos en la coloración de sus fotografías: “Un nuevo adelanto en la fotografía y uno de los que más la hermosean, se debe al acreditado fotógrafo señor Esperon. Puerta del Sol, 13, que consiste en haber conseguido un colorido imitación carnes, que da una dulzura y una fineza de lo más agradable a la vista, teniendo la condición de ser inalterable.”

En 1877 publica el “Álbum fotográfico de las instalaciones de la Exposición Nacional Vinícola celebrada en Madrid, en colaboración con sus compatriotas Jean Laurent y Fernando Debas. (12)

J. Laurent, Debás y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)
J. Laurent, Debas y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)

Durante la década de los ochenta es cuando alcanza su plenitud, recogiendo la prensa de vez en cuando noticias sobre él, como la realización, junto a su segunda esposa: Luisa Faure, del reportaje sobre los terremotos ocurridos en Granada y Málaga en 1885:

Mr. y madame A. Esperón, fotógrafos, partieron ayer en el tren real, con objeto de sacar copias gratuitamente, de los pueblos más castigados por los terremotos en las provincias de Granada y Málaga, cuyas fotografías exhibirán después por medio de un microscopio gigante en uno de los teatros de esta capital. / Los productos de la función en que se exhiban las citadas fotografías serán a beneficio de las víctimas de aquellas provincias” (La Discusion: 10-1-1885)

Con la regia comitiva ha llegado a Madrid, procedente de los pueblos de Andalucía, el fotógrafo de la real casa, Sr. Esperón, el cual fue a dichos puntos, como ya dijimos, para sacar vistas de los efectos causados por los terremotos. / Se han sacado sesenta fotografías diferentes de los desastres, tanto en los edificios, como en los campos; los cuales se exhibirán al público muy en breve en uno de los teatros principales de esta corte por medio de la linterna mágica, destinándose el producto de la función a socorrer a los pueblos castigados por los terremotos. / A juzgar por lo que hemos oído, el espectáculo promete ser notable.” (La Correspondencia, 26-1-1885)

En los primeros días de la próxima semana tendrá lugar en uno de los principales teatros de esta corte, la magnífica esposición de vistas tomadas de los terremotos de Andalucía por el Sr. Esperón, fotógrafo de SS. MM. A pesar de los muchos gastos originados, una parte de los productos se destina a beneficio de las víctimas de dichos terremotos”. (La Correspondencia, 4-3-1885)

El reportaje, realizado en pleno invierno recorriendo caminos difíciles y a veces destruidos, hasta el punto de que algunas de las visitas reales hubieron de ser suspendidas por lo intransitable del recorrido y la dureza del clima, fue sin duda una empresa épica que no arredró a los Esperon. Fruto de este trabajo es el álbum producido por el propio fotógrafo con cincuenta y una fotografías:

El conocido fotógrafo D. Alfredo Esperón, que ha recorrido los pueblos derruidos por los terremotos, ha presentado a S. M. un magnífico álbum con gran número de vistas” (La Época: 21-3-1885).

Conocemos al menos tres ejemplares de este álbum (4), dos de ellos en la Biblioteca del Palacio Real en Madrid y otro en Archivo Municipal del Ayuntamiento de Granada, éste último accesible en Internet permite visualizar todas las fotografías. En la primera de ellas la comitiva real, con el joven Alfonso XII en el centro, posa rodeada de los vecinos de Alhama de Granada.

Las noticias de su actividad se suceden como por ejemplo en 1888 sobre la disposición de Esperon a realizar gratuitamente fotografías de grupos de niños que asistieron a un festival en el hipódromo (La Iberia 31/3/1888). Curiosa es también otra noticia en la que se ve implicado nuestro fotógrafo, nada menos que en el famosísimo crimen de la calle Fuencarral. Según relata el periódico La Iberia (29-7-1888) uno de los dos acusados, José Vázquez-Varela Borcino, apodado “El pollo Varela”, hijo de la asesinada, se hizo una fotografía con otra persona en la pradera de San Isidro el día 15 de mayo con motivo de las fiestas y esta fotografía podría convertirse en una prueba de interés para el juicio. La policía en sus indagaciones logra averiguar que el fotógrafo fue Emilio Ruiz, que había tenido un establecimiento en el solar número 6 de la Concepción Jerónima y que había estado trabajando como fotógrafo en la pradera durante las fiestas. La policía averigua también que dicho fotógrafo es, o ha sido, discípulo de Esperon por lo que se desplaza a su estudio personal del Juzgado para interrogarlo. Finalmente Esperon confirma lo aseverado por el fotógrafo en el sentido de que de esa clase de retratos no se conservan los clichés por tratarse del sistema de ferrotipia.

Alfredo Esperon. Retrato de señora. Madrid, ca. 1875. Carte de visite en albúmina (CFRivero)
Alfredo Esperon. Retrato de señora. Madrid, ca. 1875. Carte de visite en albúmina (CFRivero)

Con el tiempo Alfredo Esperon llegó a tener varios estudios fotográficos simultaneados con el de Puerta del Sol, uno en la calle Fuencarral 121, de Madrid, otro en Valencia (Calle de las Barcas  17) como ya se ha mencionado, también en Córdoba junto a Palomares, y sucursales en Bogotá, Caracas y quizá México.

Por el establecimiento de Córdoba sabemos que sus hijos colaboraban para lograr tejer y mantener una amplia red de sucursales bajo la denominación de “Hijos de A. Esperon”, pues tal fué el nombre del establecimiento después de algunos años en los que se iniciara como “Fotografía Madrileña”. Su asociación con el fotógrafo cordobés Antonio Palomares, se mantuvo al menos hasta 1895, mencionándose incluso en la prensa en alguna ocasión a Luis Esperon. Tras esta unión Palomares se independiza dando luego lugar a una saga de fotógrafos que se mantendría durante muchos años, según ha investigado el fotohistoriador cordobés Antonio Jesús González (5). Prueba de ello son las cartulinas que se conservan con trabajos de este estudio en las que figuran tanto la expresión: “Esperon y Palomares”, como: “Hijos de Esperon y Palomares”.

Antonio Palomares. Retrato de Conchita de la Bastida. Córdoba, 1899. Cabinet en albúmina. (CFRivero)
Antonio Palomares. Retrato de Conchita de la Bastida. Córdoba, 1899. Cabinet en albúmina. (CFRivero)

Pero quizá impulsado por la alta densidad de fotógrafos en las ciudades españolas y por el elevado número de su descendencia, Alfredo Esperon, que ya demostró su espíritu inquieto y su afición a los viajes, cruza el Atlántico y trata de buscar un establecimiento rentable en alguna de las capitales de la América hispano-hablante. La última noticia de Alfredo en Madrid consta en el Anuario de 1894, pero teniendo en cuenta que esta publicación contiene datos del año anterior, pudo haberse marchado ya en 1893. Este mismo año el historiador Eduardo Serrano (6) lo sitúa en Bogotá y lo califica como “uno de los más destacados fotógrafos profesionales de fines del siglo XIX en Colombia”, su estancia parece bien documentada al menos para los años 1895, en el que fotografía al equilibrista Harry Warner cruzando el río Bogotá sobre un cable (7) y 1896. A ello contribuyó el luctuoso suceso del suicidio del poeta José Asunción Silva, el 24 de mayo de 1896, y sucedió que fue Esperon quien “se introduce en la habitación del poeta y con el fogonazo de la cámara congela para siempre su apacible rostro muerto. Capta así uno de los iconos de la cultura literaria colombiana, una fotografía que ha ilustrado e inspirado las sucesivas miradas que se han dado sobre el personaje, interesante como representante de la tendencia romántica y también por su relación con las conspiraciones políticas del momento. Esta imagen, ha sido calificada como “una de las obras maestras del género funerario: el fotógrafo se ha acercado a la cabecera de la cama y ha tomado la foto de la cabeza del poeta de modo que ésta aparezca por encima de la línea del horizonte; su barba y sus cabellos negros contrastan con la blancura de las sábanas y enmarcan con nitidez su rostro; y por último, el apoyo que le presta la almohada y sus ojos cerrados desmienten el fin violento que se ha dado”. La imagen dio lugar a múltiples comentarios e interpretaciones “Como si se tratara de un ritual incesante, en la fotografía de Esperón el suicidio de Silva parece no tener fin. Ante ella se inclinaron durante años los privilegiados amigos del poeta y aun otros que no lo conocieron, y de ella se sirvieron para volver una y otra vez sobre los minuciosos detalles del suicidio”. Fue publicada por primera vez en 1917 en la revista “Bogotá Cómico” (8).

Ese mismo año (1896) lo encontramos en Caracas (9), donde aparecen reproducidas fotografías suyas en “El Cojo Ilustrado”, es allí donde se casa por tercera vez en la Catedral de Caracas el 1 de mayo de 1897 con Amelia Sánchez, después de enviudar de Luisa Faure, su segunda esposa. Su estudio fue uno de los más afamados del momento, muy alabado por la prensa en la que se muestra como un retratista que ilumina tanto al óleo como a la acuarela. Hay noticias de un reportaje realizado en la región andina al sur del país. Lucas Manzano dijo de él: puede decirse que el primer fotógrafo a la moderna que llegó a esta ciudad fue Esperón. […] provisto de nuevos aparatos, aunque hacía las impresiones al sol, se estableció en lugar contiguo al edificio del Concejo Municipal. A su establecimiento concurrieron el presidente general Antonio Guzmán Blanco y los hombres de su plana mayor, entre quienes se contaban en las exhibiciones estupendamente fotografiados el general Joaquín Crespo, que fue su mejor cliente…”. Falleció en Caracas en 1900 a los 57 años.(10)

El hecho de que en sus cartulinas mantuviese al dorso el anagrama con el domicilio de Puerta del Sol, simultáneamente con sus sucesivos emplazamientos en América, podría hacernos suponer que sus hijos continuaron con el estudio de Madrid. Por otro lado el apellido Esperon aparece ligado a la actividad fotográfica en España y América en retazos esporádicos a lo largo del siglo XX: Alonso Robisco publica varios retratos de una familia emigrante de Llanes, realizados en 1910 en su estudio de México, localizado en Avda. San Francisco 66, indicando que también abrió estudio en la calle Platero de esta ciudad. La Biblioteca Nacional de España cuenta con alguna carte de visite de “F. Esperon” datada en México en 1912.

Hemos encontrado el españolizado apellido Esperón en las primeras décadas del siglo XX y en fechas más cercanas y desde al menos 1959 hasta la décadas de 1970, existieron al menos dos casas editoras de tarjetas postales radicadas en Madrid, con los nombres de “Aurora Esperón” y “P. Esperón”. Existió también una editorial de tarjetas postales con caricaturas, tipos, souvenirs turísticos, bordadas, imágenes religiosas …, activa en los años veinte y treinta, que se llamaba: “Ed. postales Esperón”, “P. Esperón”, o también: “Postales Aurora Esperón”, y otra a partir de los años 70/80 con fotos de toda España, llamada: “A. Esperón”. De todas ellas no podemos precisar su relación con nuestro fotógrafo o su familia.

Bibliografía

(1) Cancer Matinero, José Ramón. Retratistas fotógrafos en Valencia (1840-1900). Valencia: 2006

(2) García Felguera, María de los Santos. 2008. Investigación sobre una fotógrafa que trabajó en España en el siglo XIX, la señora Ludovisi. En: 10ª Jornades Antoni Varés (Girona, 11-14 novembre 2008), Disponible en: http://www.girona.cat/sgdap/docs/ew3duqpgarciafelguera.pdf

(3) López Mondéjar, Publio. Historia de la fotografía en España. Barcelona, Lunwerg Editores, 200. (Pág. 59)

(4) Esperón, Alfredo. Album fotográfico de los terremotos de Málaga y Granada / dedicado a S.M. el Rey Don Alfonso XII, por D. Alfredo Esperón, fotógrafo de la Real Casa (S. XIX), 1885.

González Cristobal, Margarita; Ruiz Gómez, Leticia. La fotografía en las colecciones reales. Madrid: Patrimonio Nacional, Fundación “La Caixa”, 1999 (Catálogo de la exposición)

(5) González, Antonio Jesús. Galería de Fotógrafos cordobeses. La saga de los Palomares. News de Córdoba, mayo 2013, AFOCO. Disponible en: http://www.afoco.com/ficheros/70

(7) Posada Tamayo, Simón. “Harry Warner, el equilibrista que ‘caminó’ sobre Bogotá” Disponible en : http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12305453

(6) Serrano, Eduardo. Historia de la fotografía en Colombia. 2ª ed. Museo de Arte Moderno de Bogotá, 1983, citado por: José Eduardo Jaramillo Zuluaga. Las leyendas de Silva: orígenes de la vida intelectual pública en Colombia.

(8) Jaramillo Zuluaga, José Eduardo. Las Leyendas de Silva: Orígenes de la vida intelectual pública en Colombia. Revista Santander, Universidad Industrial de Santander, Bogotá, núm. 1, 2006. Disponible en: http://www.uis.edu.co/webUIS/es/mediosComunicacion/revistaSantander/revista1/leyendasAsuncionSilva.pdf

Santos Molano, Enrique. El Corazon del poeta: los sucesos reveladores de la vida y la verdad inesperada de la muerte de José Asuncion Silva. Nuevo Rumbo Editores, 1992,

(9) Muchas noticias de su etapa en Venezuela se pueden leer en: Wikihistoria del Arte Venezolano: “Esperón, Alfredo” Disponible en: http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/Esper%C3%B3n,_Alfredo)

(10) Manzano, Lucas. “Retratarse en grupo era pavoroso”, en “Élite, Caracas, 25-3-1961, págs. 12-15, citado en Wikihistoria de Arte Venezolano:Esperón, A. fotógrafo de la Real Cámara. “Vista de los terremotos de Andalucía en 1884”. 1885. Disponible en: http://www.granada.org/inet/wfot_arc.nsf/fe6c09aac9c1233fc12574c2002a0c0d/d7ac719a45d9dc68c1256ad80034e3ce!OpenDocument

(11) Conocemos la primera parte de la panorámica, así como una versión estereoscópica de la misma, en piezas firmadas por Fárvaro Hermanos, pero esta firma pirateaba los trabajos de muchos colegas, como por ejemplo a Jouliá, Laurent o Lamy, por lo que nos inclinamos a atribuir la autoría de esta fotografía a los hermanos Esperon (Ver: Pedro Cabezos Bernal. Imágenes estereoscópicas aplicadas a la representación arquitectónica. Valencia, 2014. Tesis doctoral)

(12)

Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “El álbum de la Exposición Vinícola de 1877: Laurent, Debás y Esperon. En: Hernández Latas, José Antonio. I Jornadas sobre Investigación en Historia de la Fotografía. 1839-1939: Un siglo de fotografía. Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2017. Pág.: 361-371.

 

J. Laurent et Cie. Málaga, el puerto. Ca. 1880. Albúmina

Exposición: Málaga desde sus atalayas: 1854 – 1925

J. Laurent et Cie. Málaga, el puerto. Ca. 1880. Albúmina
J. Laurent et Cie. Málaga, el puerto. Ca. 1880. Albúmina

            Sala de exposiciones “Photoespacio” en La Térmica. Avenida de los Guindos, 48. 29004 Málaga – del 15 de diciembre de 2017 al 1 de abril de 2018 martes a domingo, de 11.00 a 14.00 h. y de 17.00 a 21.00 h.

Entrevista sobre la exposición                          Visita rápida

A partir de nuestros fondos hemos preparado una exposición de fotografías originales realizadas entre los años 1854 a 1925, de panorámicas de Málaga. En conjunto, se muestran un total de 46 fotografías que proponen un recorrido histórico sobre la fisonomía de la ciudad y que están tomadas desde las diferentes atalayas malagueñas: Gibralfaro, la Alcazaba, la torre de la Catedral, el monte Calvario, los edificios frente al puerto… elegidas por fotógrafos como: Charles Clifford, José Martínez Sánchez, J. Laurent, Luis Masson, Joaquín Oses, etc. Algunas de estas panorámicas están compuestas de varias imágenes concatenadas, y se nos presentan en diferentes formatos y técnicas. La exposición pretende recorrer con el visitante los puntos de vista elegidos por estos fotógrafos y simultáneamente hacer un viaje en el tiempo reflejado en los cambios urbanísticos que han ido configurando la Málaga que hoy conocemos.

Photoglobe Zurich “Málaga, Plaza de toros y Malagueta” Ca. 1905. Procedimiento fotocromo
Photoglobe Zurich. “Málaga, Plaza de toros y Malagueta”. Ca. 1905. Procedimiento fotocromo

Los antecedentes en el tiempo en cuanto a la realización de panorámicas son numerosos, existen notables ejemplos realizados mediante la primitiva técnica del daguerrotipo, como la debida a Choiselat en 1845 sobre la rada de Tolón, compuesta de cinco placas sucesivas. Y desde luego en España contamos con magníficas panorámicas realizadas ya en los primeros tiempos de la fotografía por Louis de Clercq, Luis Masson o Jean Laurent, con positivos en albúmina.

En el caso de Málaga estamos en una ciudad que al estar rodeada de elevaciones excepto por el oeste, ofrece al fotógrafo múltiples posibilidades de realizar este tipo de fotografías, la primera de las cuales es sin duda Gibralfaro. Así se refleja en la cantidad y calidad de estos panoramas que prestan especial atención a su puerto y discurren hacia el interior para perderse en los barrios de la zona norte.

Colección Malagueña Málaga y su Puerto desde Gibralfaro Ca. 1900. Tarjeta postal en 2 partes. Impresión fotomecánica
Colección Malagueña. Málaga y su Puerto desde Gibralfaro. Ca. 1900. Tarjeta postal en dos partes. Impresión fotomecánica

Las torres de la Alcazaba, o algunos enclaves de la Coracha en su parte inferior, proporcionaron panoramas más cercanos de la zona portuaria y la primera línea de la ciudad ante el mar, y en el periodo entre siglos nos muestran el paisaje cambiante del muelle y del nuevo parque en crecimiento. Aunque la atalaya preferida por los fotógrafos para captar la fachada marítima malagueña por excelencia, fue sin duda la Farola: a veces desde su base, pero sobre todo desde su balcón más elevado, el fotógrafo solía hacer una primera fotografía del muelle de Levante y a partir de aquí, tras el puerto, discurrían la Alcazaba y la Aduana, la Catedral y la fina línea de la ciudad hacia occidente, perdiéndose entre las chimeneas que recorrían la bahía entre el Guadalmedina y el Guadalhorce.

José García Ayola. Málaga desde la Farola Ca. 1880. Albúmina
José García Ayola. Málaga desde la Farola. Ca. 1880. Albúmina

La vida de una ciudad marítima gira en gran parte en torno a su puerto, y esta necesidad de reflejar su parte más vital hizo que numerosos fotógrafos utilizasen los últimos pisos de los edificios próximos al Cuartel de la Parra, junto al muelle, como nueva atalaya desde la que mirar hacia el oeste y recorrer con la cámara desde el muelle, la “Cortina del Muelle”, la Aduana, el paseo y la Farola hasta el mar.

Autor desconocido Málaga, la Cortina del Muelle y el Puerto desde alguna azotea próxima al Cuartel de la Parra Ca. 1880. Albúmina
Autor desconocido. [Málaga, la Cortina del Muelle y el Puerto desde alguna azotea próxima al Cuartel de la Parra]. Ca. 1880. Albúmina

Y ¿por qué no desde el mar?, alguna fotografía tenemos desde esta perspectiva aunque no son muy frecuentes, sobre todo en los primeros tiempos de la fotografía, en los que la necesidad de un tiempo de exposición relativamente largo, hacía imposible realizar fotografías desde una embarcación, un punto de vista siempre ondulante.

Ya en el interior de las intrincadas calles y las escasas plazas de esta Málaga de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, las torres de las iglesias y de la Catedral se ofrecen como atalayas destacadas para fotografíar la sucesión de tejados y edificios en una u otra dirección.

Grafos Málaga, vista panorámica de la población [tomada desde la torre de la Catedral] 1922/23. Tarjeta postal en 2 partes. Impresión fotomecánica
Grafos. Málaga, vista panorámica de la población [tomada desde la torre de la Catedral]. 1922/23. Tarjeta postal en 2 partes. Impresión fotomecánica
Sin embargo los fotógrafos también se desplazan a las elevaciones del noroeste, en las inmediaciones del Convento de la Trinidad o del Arroyo de los Ángeles para captar la imagen de la ciudad tras el río al pie de Gibralfaro, con las torres de sus iglesias, San Juan, los Mártires… la Catedral y la Farola destacadas en el horizonte. El círculo se cierra en el norte con el Monte Calvario, desde allí la panorámica parte de un primer plano de la espadaña de la iglesia de la Victoria y la calle Cristo de la Epidemia para recortar la ciudad y su Catedral sobre el mar y la sierra de Mijas, destacando la explanada del Ejido al oeste y los hornos de sus tejares perfectamente definidos.

Desde las largas exposiciones requeridas por las placas negativas al colodión húmedo, con las que trabajaban aquellos fotógrafos dignos de protagonizar una novela épica, a las instantáneas que nos devuelven los imaginativos fotógrafos del siglo XX, hemos querido reunir en esta muestra lo mejor de estas imágenes “panorámicas”, en una sola toma a veces pero en muchos casos compuestas por dos, tres y hasta cinco imágenes concatenadas en las que el expectador pueda girar con el fotógrafo. Y ese es nuestro deseo: ¡disfrute de las vistas!

Cartel exposición Málaga desde sus Atalayas, 1854-1925

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Como complemento a la exposición se edita un catálogo que incluye todas las imágenes expuestas, con amplios comentarios sobre las obras y los fotógrafos:

Málaga desde sus atalayas 1854-1925. Málaga, Diputación, 2017. ISBN 978-84-7785-992-5

Noticias en la prensa:

Diputación de Málaga: Noticias  Paseo en imágenes

Diario Sur: “Las primeras fotos de Málaga descubren la revolución urbana de la ciudad en el siglo XIX”. Francisco Griñán

Europa Press: “Photoespacio de La Térmica acoge una exposición inédita con las primeras fotografías panorámicas de Málaga”.

Portada del libro: "Descubriendo a Luis Masson".

Descubriendo a Luis Masson, fotógrafo en la España del XIX

Tras un largo y apasionante proceso de descubrimiento, tenemos el placer de presentaros nuestro último libro, centrado en la figura de Luis Leon Masson. Os lo mostramos con la satisfacción de haber rescatado de un inmerecido olvido a uno de los grandes en los primeros años de la fotografía en España. … Además una EXPOSICIÓN en el CAF y en el Museo Lázaro Galdiano

Portada del libro: "Descubriendo a Luis Masson".
Portada del libro: “Descubriendo a Luis Masson”.
Lee Fontanella: Habéis escrito un libro necesario y francamente excelente. Enhorabuena. Ademas, MUY bien escrito. Tan fácil de leer, tan claro. Gracias Rafael Garófano: “Una aportación imprescindible a la historia de la fotografía española. Felicitaciones

Estamos ante un caso realmente parádojico: ¿Cómo es posible que un fotógrafo que trabajó en los inicios de la fotografía en España, cuya producción estimamos en unas 800 obras, haya permanecido prácticamente oculto hasta hoy? Sabemos que desarrolló su colección entre 1858 y 1880, principalmente en Sevilla, y que aun manteniendo un estudio tradicional, apoyado por su esposa Lorenza Simonin, realizó un amplísimo catálogo de fotografía topográfica sobre todo sevillana, pero también con un notable grupo dedicado a las principales capitales andaluzas: Granada, Córdoba, Cádiz y Málaga, además de otras localidades como Gibraltar, Jerez o Alcalá de Guadaíra.

Luis Masson. Sevilla, panorámica del Palacio de San Telmo desde el Guadalquivir. Albúmina, Ca. 1860
Luis Masson. Sevilla, panorámica del Palacio de San Telmo desde el Guadalquivir. Albúmina, Ca. 1860

Abstract:

Luis Leon Masson is a really paradoxical case: How is it possible that a photographer, at the beginning of photography in Spain, whose production we estimate in some 800 works, has remained practically hidden until today? We know that he worked between 1858 and 1880, mainly in Seville, and that while maintaining a traditional studio, supported by his wife Lorenza Simonin, he made a very extensive catalog of topographic photography, especially in Seville, but also with a notable group dedicated to the main Andalusian capitals, Madrid and some of northern Spain.

Luis Masson. Málaga, entrada del Cementerio Inglés. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Málaga, entrada del Cementerio Inglés. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)

También, aunque en menor medida, extendió su actividad a otras ciudades españolas: Toledo, Madrid, Salamanca, Valladolid, Ávila, Burgos y alguna del País Vasco, que tuvieron la suerte de recibir su visita en unas fechas tan tempranas para la fotografía.

Luis Masson. Santa Catalina, óleo de Murillo. Albúmina, ca. 1862 (CFRivero)
Luis Masson. Santa Catalina, óleo de Murillo. Albúmina, ca. 1862 (CFRivero)

Este fotógrafo, nacido en la ciudad francesa de Tours en 1825, trabajó asimismo en la reproducción de pinturas de Murillo, en unos momentos en los que la fotografía se había revelado como un medio de difusión extraordinario para las obras de arte, contribuyendo al reconocimiento de este pintor tan genuino de la escuela sevillana.

Sellos secos utilizados por Luis Leon Masson
Sellos secos utilizados por Luis Leon Masson

De su personal visión de la monumentalidad y el arte que se escondía en las ciudades españolas, hemos logrado reunir en el libro un inventario de 511 fotografías, recopiladas entre las que nosotros mismos hemos rescatado, las depositadas en reconocidos archivos fotográficos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, además de los españoles, y con la valiosa aportación de algunos coleccionistas a los que agradecemos su colaboración.

Luis Masson. Sevilla, Alcázar, patio de las Doncellas. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, Alcázar, patio de las Doncellas. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)

Te invitamos a descubrir con nosotros la obra de este pionero del arte fotográfico, el personaje, su familia y su entorno, la Sevilla de los Montpensier y la Andalucía de 1860.

Luis Masson. Sevilla, veleros en el Guadalquivir y Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, veleros en el Guadalquivir y Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)

El rastro de este fotógrafo discreto en su vida personal, acompañado siempre por su esposa, sospechamos incluso en sus desplazamientos profesionales, se pierde a intervalos, hacia 1870 y definitivamente desde 1881.

Luis Masson. Córdoba, torre de la Mezquita. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Córdoba, torre de la Mezquita. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, panorámica desde la Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, panorámica desde la Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)

El joven que llega a Sevilla, apenas con 33 años, que recorre Andalucía y se instala por un tiempo en la calle Alcalá de Madrid, regresa por último a la capital andaluza ya en la madurez de los 50 años, en una estancia corta de apenas un par de años, tras los cuales, la ausencia de pistas sobre su paradero, sólo nos permite sospechar que regresara a Francia.

Luis Masson. Salamanca, Casa de las Conchas. Albúmina, ca. 1870 (CFRivero)
Luis Masson. Salamanca, Casa de las Conchas. Albúmina, ca. 1870 (CFRivero)

Os dejamos con la contraportada de nuestro libro para la que hemos elegido esta imagen, procedente de una fotografía estereoscópica, que nos ha inducido a una fundamentada sospecha:

¿No será este personaje que nos observa desde uno de los tejados del Alcázar sevillano… el propio Luis Masson?

Contraportada del libro: Descubriendo a Luis Masson: Sevilla, panorámica desde el Alcázar.
Contraportada del libro: Descubriendo a Luis Masson: Sevilla, panorámica desde el Alcázar.

En las 245 páginas de nuestro libro encontrareis más de 150 ilustraciones, además de la reproducción de las 511 imágenes del inventario con todas las que hemos hallado en nuestra búsqueda a lo largo de los últimos venticinco años.

DIARIO DE SEVILLA: Artículo de José María Rondón el 1 de Mayo 2018 “Luis Masson, el primero de los fotógrafos”


Exposición en el Centro Andaluz de la Fotografía, Enero a Marzo de 2018

Presentación de la Exposición.

Pincha en la imagen para ver el vídeo

 


En el siguiente enlace podéis ver algunas páginas de esta monografía:

Indice, presentación de Rafael Doctor (Director del Centro Andaluz de la Fotografía), Introducción y una de las páginas del Inventario de la Obra de Luis Masson

Con el título “Luis Masson, uno de los grandes en los inicios de la fotografía en España”, hemos presentado una ponencia en las II Jornadas sobre Investigación en Historia de la Fotografía, el 25 de octubre de 2017. Incluiremos aquí el enlace en el momento en el que se produzca su publicación.

(1) Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “Descubriendo a Luis Masson”. Málaga: Ediciones del Genal, 2017. ISBN 978-84-17186-10-4

Para pedidos dirigirse directamente a la web de la librería/editorial: www.libreriaproteo.com

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Charles Clifford. Palacio de La Granja de San Ildefonso (Segovia), fachada posterior. Ca. 1853. Papel a la sal. (Col. Familia Fierros)

Nuevas fotografías de Charles Clifford

Cierto, aunque cada vez es más difícil, aún aparecen nuevas fotografías del maestro Clifford de vez en cuando, como este rincón de Granada a orillas del Darro, bajo la Alhambra, un molino pintoresco en la cuesta que hoy llaman “de los Chinos”.

Charles Clifford. Granada, Cuesta del Rey Chico. 1858-62. Albúmina (Col. particular)
Charles Clifford. [Granada, Cuesta del Rey Chico]. 1858-62. Albúmina (Col. particular)
Autor desconocido. Retrato del pintor Dionisio Fierros. Madrid, ca 1861. Albúmina en formato
Autor desconocido . Retrato del pintor Dionisio Fierros. Madrid, ca 1861. Albúmina en formato “carte de visite” (Col. descendientes del pintor Fierros)

Esta fotografía forma parte del conjunto de unas setenta que en su día pertenecieran al pintor asturiano Dionisio Fierros, de quien se conoce su amistad con Clifford(1), y que está siendo estudiado por uno de sus descendientes: el arquitecto y fotógrafo malagueño Pablo F. Díaz-Fierros. De su investigación sobre este interesante conjunto tendremos noticias en un futuro, pero hasta entonces y gracias a su generosidad, disfrutemos aquí de algunas primicias.

La pertenencia a un artista confiere al conjunto de una cierta personalidad, así no es casualidad que algunas de ellas, como el precioso paraje granadino, muestren paisajes inspiradores para la obra de un pintor romántico en la segunda mitad del XIX, y otras sean reproducciones de cuadros del pintor. La colaboración Clifford/Fierros tiene pues una doble faceta, en ocasiones la fotografía servía de modelo para la composición pictórica y en otras el fotógrafo simplemente levanta acta fotográfica del trabajo pictórico.

Jarandilla de la Vera en 1858
Clifford, Charles. Jarandilla de la Vera. Albúmina. 1858

Un ejemplo del primer caso puede ser el cuadro de Fierros titulado “La Picota“, que reproduce exactamente la misma escena tomada por Clifford en su fotografía de Jarandilla de la Vera, como única diferencia el rostro oculto de la mujer sojuzgada que en la versión pictórica se descubre, mirando casi al espectador.

Por otro lado el cuadro de Fierros titulado “La Muñeira” fue reproducido fotográficamente por Clifford en el momento en el que la obra se mostraba en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1860 en Madrid, en ella puede verse en la esquina inferior izquierda, el número que le correspondía en aquella muestra. La fotografía está depositada en la Biblioteca Nacional.

Reynoso (Sevilla). Reproducción del óleo de Dionisio Fierros titulado
Reynoso (Sevilla). Reproducción del óleo de Dionisio Fierros titulado “La Muñeira”. Sevilla ca. 1860. Albúmina

La reproducción que aquí incluimos se debe al fotógrafo sevillano Reynoso que fotografió el cuadro en el Palacio de San Telmo, ya que fue adquirido por el Duque de Montpensier en la misma Exposición. Posteriormente esta fotografía fue incluida entre las integrantes de los álbumes fotográficos que Antonio de Orleans, un gran amante de este nuevo arte, confeccionaba para regalar a sus amistades.

Es curioso que algunas de las nuevas fotografías encontradas son versiones diferentes de otras tomadas por Clifford ya conocidas, como ésta de la madrileña Fuente de Neptuno captada en invierno, mientras que la versión que conocemos, y que se encuentra en la Royal Collection Trust, nos muestra un paisaje estival. Incluso algunas de las fotografías han podido ser identificadas como “segundas tomas”, es decir: realizadas en momentos muy próximos al de la fotografía que fue finalmente la elegida para su publicación, y que mantienen por tanto entre ellas muy leves diferencias.

Charles Clifford. Madrid, Fuente de Neptuno. 1860-62 (Col. Familia Fierros)
Charles Clifford. Madrid, Fuente de Neptuno. 1860-62 (Col. descendientes del pintor Fierros)

Y si bien es bastante conocido el conjunto de imágenes tomadas por Clifford en el Palacio de la Granja de San Ildefonso (Segovia), no habíamos podido contemplar hasta ahora esta otra fotografía de la fachada posterior del edificio, desde los jardines.

Charles Clifford. Palacio de La Granja de San Ildefonso (Segovia), fachada posterior. Ca. 1853. Papel a la sal. (Col. Familia Fierros)
Charles Clifford. Palacio de La Granja de San Ildefonso (Segovia), fachada posterior. Ca. 1853. Papel a la sal. (Col. descendientes del pintor Fierros)

Esta colección es en sí misma un conjunto bastante uniforme en su factura, y aunque no todas las fotografías tienen el sello seco o la firma de Clifford, cabe sospechar que todas ellas son debidas a este fotógrafo, ya que responden a sus características de tamaño y calidades técnicas y ninguna de las no firmadas ha podido ser atribuida a ningún otro autor.

Charles Clifford (at.). Madrid, inauguración de la primera fuente del Canal de Isabel II en la calle de San Bernardo. 24/6/1858. Albúmina. (Col. descendientes del pintor Fierros)
Charles Clifford (at.). Madrid, inauguración de la primera fuente del Canal de Isabel II en la calle de San Bernardo. 24/6/1858. Albúmina. (Col. descendientes del pintor Fierros)

De ella forma también parte esta otra fotografía de la inauguración de la primera fuente del Canal de Isabel II , en la calle de San Bernardo el 24 de Junio de 1858, que no tenía hasta ahora un autor reconocido, y así consta en la copia que custodia el “Archivo del Canal de Isabel II”(2), sin embargo su pertenencia a este conjunto avala su incorporación a la obra de Clifford.

Por último ha sido también un descubrimiento encontrar aquí esta panorámica de la ciudad francesa de Pau desde la orilla del Gave, que podríamos quizá atribuir igualmente a Charles Clifford.

Charles Clifford. Panorámica de Pau. 1859-1860. Albúmina. (Col. Familia Fierros)
Charles Clifford? Panorámica de Pau. 1859-1860. Albúmina. (Col. descendientes del pintor Fierros)

Si bien no estaba documentado hasta ahora ningún viaje del fotógrafo a estas regiones pirenaicas, recientemente el fotohistoriador José Antonio Hernández Latas ha registrado dos estancias de Clifford en el Balneario de Panticosa(3), en los años 1859 y 1860, en esta última ocasión durante todo un mes. El Balneario se encuentra en el mismo meridiano que la ciudad francesa, al otro lado de los Pirineos a una distancia de 82 Km, lo cual hace plausible que el fotógrafo realizara esta interesante excursión, no solo atraído por la ciudad señorial sino también por el activo grupo fotográfico afincado alli desde hacía algunos años, la llamada “Escuela de Pau” de la que formaban parte algunos compatriotas suyos, como Farnham Maxwell-Lyte y John Stewart.  Puede que obtuviera así esta fotografía de la mejor vista de Pau y su impresionante Chateau, captada prácticamente desde el mismo lugar que ya en 1855 lo hicieran Heilmann y Maxwell-Lyte.

Bibliografía

(1) Dionisio Fierros : íntimo y mundano : 1827-1894 / comisaria Rosa María García Quirós ; textos José Manuel López Vázquez, Rosa María García Quirós. Caixavigo e Ourense, 2000. Pág: 111.

(2) Reproducida en el libro de Publio López Mondejar “Madrid, laberinto de Memorias. Barcelona: Lunwerg, 1999. p: 38
(3) José Antonio Hernández Latas. “Fotógrafos y viajeros en torno al Balneario de Panticosa (Huesca): de Charles Clifford (1859) a Lucas Cepero (1915)”. Argensola. 2015;125:89-131
– Fontanella, Lee. Clifford en España: Un fotógrafo en la corte de Isabel II. Madrid: El Viso, 1999.
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Fernando Debas. Infantas María de las Mercedes y María Teresa, hermanas de Alfonso XIII (Detalle). Madrid, ca. 1887.

Los Hermanos Debas en el Madrid de fin de siglo

Nos han llamado la atención estos dos fotógrafos, a los que todo el mundillo fotohistórico llama “Los Hermanos Debas”, grandes desconocidos sin embargo, pero que fueron el mejor ejemplo de aquellos grandes estudios fotográficos que tuvieron su momento de esplendor en el último cuarto del XIX, y que Publio López Mondéjar describe perfectamente como: “los grandes fotógrafos áulicos de su tiempo, y los más activos cronistas de la vida social de aquella aristocracia ociosa y mostrenca -el Madrid “de la cuna y la elegancia” …“.

Fernando Debas. Infantas María de las Mercedes y María Teresa, hermanas de Alfonso XIII (Detalle). Madrid, ca. 1887.
Fernando Debas. Infantas María de las Mercedes y María Teresa, hermanas de Alfonso XIII (Detalle). Madrid, ca. 1887. Cabinet en albúmina.

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Resumen

Los hermanos Fernando y Edgardo Debas llegan a Madrid en 1872, procedentes de Francia, y enseguida se convierten en los principales fotógrafos de corte de Alfonso XII, por encima de Laurent, que entonces se encontraba en pleno apogeo de su actividad.

Juan Antonio Fernández Rivero en la presentación de este trabajo sobre los Hermanos Debas. Jornadas Imatge i Recerca, Girona, nov. 2016
Juan Antonio Fernández Rivero en la presentación de este trabajo sobre los Hermanos Debas. Jornadas Imatge i Recerca, Girona, nov. 2016

En el artículo se desvelan las claves de esta situación así como los detalles de sus actividades previas en Francia, las circunstancias de su llegada a Madrid, las desavenencias entre los hermanos, que no llegaron prácticamente a ejercer juntos más que durante un breve periodo de tiempo. Aunque los dos tuvieran relaciones con la Corte, sería finalmente Fernando el que acaparó las mayores atenciones de la Casa Real, dilatándose su actividad hasta 1902, en que se retira.

Abstract

The brothers Fernando and Edgardo Debas arrived in Madrid in 1872, coming from France, and soon became the main court photographers of Alfonso XII, above Laurent, who was then in full swing of his activity. The article reveals the keys to this situation as well as the details of his previous activities in France, the circumstances of his arrival in Madrid, the disagreements between the brothers, who practically did not practice together more than for a short period of time . Although both had relations with the Court, it would finally be Fernando who captured the greatest attention of the Royal House, dilating his activity until 1902, when he retired.

Cómo citar este artículo: Fernández Rivero, Juan Antonio; García Ballesteros, María Teresa. Los Hermanos Debas: Fotógrafos de corte en las monarquías alfonsinas. Jornades Imatge i Recerca, Girona, 2016.
  1. Un estudio para dos
  2. Pedro Edgardo Debas y Dujat
  3. Fernando Debas y Dujat
  4. Conclusiones y Bibliografía
Ambos hermanos Fernando Juan Bautista Debas y Dujant (31-8-1842/22-6-1914) y Pedro Edgardo (23-5-1845/28-12-1891), destacan en la nutrida relación de los fotógrafos que trabajaron en aquel Madrid de fin de siglo. Omnipresentes en la prensa contemporánea, no sólo por su actividad profesional sino también por el relieve social que ambos alcanzaron en la corte y entre la alta burguesía. El rastro de su actividad profesional es nítido, no es difícil encontrar el testimonio de sus retratos en cualquier colección institucional o particular y sus imágenes en Internet. Fotógrafos dedicados sobre todo al retrato personal en sus estudios, no realizaron muchos trabajos en exteriores, como no fuera al servicio de la monarquía o la nobleza, por lo que la fisonomía de los monarcas y sus familias, junto con los más altos personajes de la corte y el gobierno están en la galería de imágenes de los Debas, damas, caballeros e infantes de buen porte y mejor atrezo desfilaron por sus gabinetes y aún hoy nos observan desde sus pulcras ventanas.

Se iniciaron en la fotografía en Moulins, su ciudad natal en la región de Auvernia, en el centro de Francia. Con este apellido figura en el repertorio de Voignier (1993) un establecimiento fotográfico en la ciudad de Moulins en 1864, aunque con el único dato del apellido solo podemos elucubrar si quizá el estudio estuviese regentado por el padre de nuestros fotógrafos, quien los iniciaría en la profesión. El mismo repertorio los cita también establecidos profesionalmente desde 1865 en Angoulème (9 rue del’Arsenal), esta vez asociadas dos personas con apellido Debas, por lo que pensamos que debe tratarse de los dos hermanos.

Fernando permaneció allí hasta 1868, primero junto al fotógrafo Chanony y luego con Maury, quien finalmente se quedó con el estudio. Edgardo por su parte marchó a París, donde muy joven, en 1866 con apenas 21 años, llegaría a ser responsable de los talleres fotográficos de Le Monde Illustré. Cuando en 1870 París es sitiada por las tropas alemanas, el joven Edgardo se alista voluntario en el ejército,

licenciándose luego con un historial heroico(1). Mientras tanto su hermano Fernando abre estudios sucesivamente en Cognac (1869) y Libourne (1870) (Voignier 1993).

Notas:                                                                                               boton-comentarios_1

(1) La Ilustración Española y Americana, 8-1-1892, págs. 4 y 5.

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Jean Laurent. Isabel II de España. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en albúmina

El amante fotógrafo de Isabel II

Charles Clifford. Isabel II de España. Carte de visite en albúmina. Hacia 1860
Charles Clifford. Isabel II de España. Carte de visite en albúmina. Hacia 1860El hallazgo de un nuevo personaje en la  corte de Isabel II, fotógrafo experimentado, nos confirma cómo la práctica de la fotografía no profesional, debió constituir una afición introducida y practicada entre la alta sociedad de la segunda mitad del siglo XIX.

Los primeros retratos de Isabel II, reina de España, nacida en 1830, son retratos pictóricos. Isabel niña y adolescente, pero ya en la década de 1850 la fotografía entra en Palacio de la mano de José Albiñana, practicante del daguerrotipo, del que el investigador César Díaz Aguado ha descubierto recientemente un retrato de la Reina en esta técnica.

Tras él los sucesivos retratos de Isabel están firmados por un amplio número de fotógrafos, los que pasaron por la corte, los más afamados de la capital, además de los que la fotografiaron en sus viajes y en su destierro.

Dorsos de las Cartes de Visite de Clifford, la auténtica y la falsificada. Madrid, Ca. 1855
Dorsos de dos retratos de Isabel II en Cartes de Visite de Clifford, la primera auténtica y la segunda falsificada. Madrid, Ca. 1860

Es Isabel II la primera monarca española que encontramos representada en la fotografía. La historia situó su reinado en el momento en el que el nuevo arte se extiende por todo el mundo y la realeza aprende a utilizar el nuevo medio, que se suma al tradicional y exclusivo retrato pictórico.

Retrato de Isabel II realizado por Charles Clifford, copia falsificada
Charles Clifford. Isabel II. Carte de visite en copia falsificada. Ca. 1860. Albúmina
Pedro Martínez de Hebert. Isabel II disfrazada de Judith. Madrid, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina.
Pedro Martínez de Hebert. Isabel II disfrazada de Esther. Madrid, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina.

Sus retratos han sido muy bien estudiados por Leticia Ruiz Gómez y Reyes Utrera Gómez, que nos revelan la larga serie de fotógrafos que captaron su imagen, casi siempre en retratos oficiales, pero también con motivo de sus viajes oficiales o de algún otro evento: Ángel Alonso Martínez, Heribert Mariezcurrena, Charles Clifford, Jean Laurent, Pedro Martínez de Hebert,

Pedro Martínez de Hebert. Isabel II reina de España. Madrid, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina.
Pedro Martínez de Hebert. Isabel II reina de España. Madrid, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina.
Franck. Isabel II reina de España.
Franck. Isabel II reina de España. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en albúmina

Frank, Napoleón, Gumersindo Ortiz (Sevilla), L. Mouton (Madrid 1868) o Fernando Debas en Madrid; Antonio Cosmes y José Martínez Sánchez en Valencia, Antonio Barcia en Bilbao y Gonzalo Langa. A ellos hay que sumar también los realizados por el Infante Don Sebastián Gabriel, un buen aficionado al nuevo arte.

Los retratos reales en el pequeño formato de carte de visite, tenían sin duda una favorable acogida entre el público, por lo que fueron en algunos casos objeto de copia por parte de otros fotógrafos desaprensivos que comercializaron tarjetas falsas de inferior calidad, como la de una fotografía de Clifford que incluimos en estas líneas.

En sus años de destierro Isabel II pasó por algunos de los más prestigiosos estudios europeos como el de Disdéri, Alphonse J. Liebert, en París, Lucien Walery, P. Morgan, o Lacombe y Lacroix en Ginebra. También se conserva en el archivo del Palacio Real un retrato de Franz Hanfstaengl 1872 (Munich) iluminado por Fernando Debas. De sus últimos días en el Palacio de Castilla, nos dejó testimonio Marius Mayroud, que captó incluso la imagen de la Reina ya fallecida.

LE JEUNE Augustin Aimé Joseph. Isabel II y Alfonso XII. París Ca. 1870. Carte de Visite en albúmina
LE JEUNE Augustin Aimé Joseph. Isabel II y Alfonso XII. París Ca. 1870. Carte de visite en albúmina

Uno de sus últimos retratos en España es el realizado por Alfredo Esperon 1884 en Riofrío, durante una jornada de caza.

Sin embargo, entre todas las fotografías existentes en el archivo de Palacio, hay dos, una de un grupo en una cacería, y un primer plano, firmados por :

ORIMAR BRIDGE

Un personaje desconocido del que la investigadora Reyes Utrera dice:

“... de este enigmático fotógrafo, del que no aparece en la documentación del AGP ni rastro de su actividad de fotógrafo, conservamos el plano fotográfico más cercano del rostro de Isabel II, que había sido tomado hasta ahora, con afectuosa dedicatoria.”
La pregunta obligada está servida: ¿Quien es este fotógrafo del que nada sabemos?
Anónimo. Isabel II de España. Cádiz, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina
Anónimo. Reproducción de un grabado de Isabel II de España. Cádiz, Ca. 1860. Carte de visite en albúmina

Un caso extraño, pues aunque los fotógrafos en Madrid en estos años eran muy numerosos, no eran tantos como para que desconozcamos incluso su nombre. … Podría ser un personaje de la Corte, no muy interesado en dar a conocer sus prácticas fotográficas…

El nombre es curioso… y por su estructura podría tratarse de un juego de palabras … ¿quizá un nombre al revés?…  Orimar..ramirO

¿Y si el apellido fuese el equivalente en inglés de la palabra española puente?: RAMIRO PUENTE

Kaulak. José Ramiro de la Puente y González Nandín. (Conservatorio Superior de Música de Madrid)
Kaulak. José Ramiro de la Puente y González Nandín. (Conservatorio Superior de Música de Madrid)

A partir de aquí es fácil seguir la pista y encontrar noticias de nuestro fotógrafo desconocido, que  no es otro que José Ramiro de la Puente y González Nandín, Marqués de Alta Villa, (título concedido por el gobierno italiano) uno de los últimos amantes de la Reina, que la acompañó en su exilio parisino, un personaje sevillano que tuvo muchas facetas: abogado, empresario e investigador en minería … académico de bellas artes de San Fernando, deportista interesado en la esgrima(1), la caza, el tiro, el juego de pelota…, periodista colaborador de varios

Jean Laurent. Isabel II de España. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en albúmina
Jean Laurent. Isabel II de España. Madrid, ca. 1865. Carte de visite en albúmina

periódicos como El Heraldo o La Ilustración Española y Americana y fundador de su propio periódico en 1894 “El cardo”, sus intereses alcanzaban muy distintas artes como la esgrima o la interpretación musical en la que ejerció como profesor y cantante  lírico…, además como musicólogo publicó un método completo de canto. Fué también profesor de música de cámara del Real Conservatorio de Madrid.

Disderi. Isabel II de España. París, ca. 1865. Carte de visite en albúmina.
Eugène Disdéri. Isabel II de España. París, ca. 1865. Carte de visite en albúmina.

Su buena vida estuvo sin duda plagada de jugosos acontecimientos, la crónica de Charles Maurece de Vaux le describe como “uno de los tipos más distinguidos de la colonia española que vive en París”, alabando su buena disposición en el ejercicio de la esgrima, además de otras virtudes. Nos ha llamado la atención el episodio en el que, a través de su periódico, reta a un duelo al  senador de Illinois William E. Mason que acepta el desafío a través del médico George Powell of La Crosse (2)

Nada hemos encontrado de su afición a la fotografía, salvo las dos piezas del Palacio Real, y las subastadas en 2015, de las que no podemos concretar mas que se trataba de un retrato de Isabel II. Aunque la práctica fotográfica se encuadra con facilidad en un personaje tan polifacético y capaz como Ramiro Puente, las pruebas encontradas en la colección real, no son obra de un simple aficionado, quedan en ellas patentes el dominio de la técnica y del arte fotográficos, aunque el hecho de no haber encontrado más fotografías de nuestro personaje, puede llevarnos a deducir que sus trabajos de ámbito privado, simplemente no estén firmados y que sólo utilizó el pseudónimo de Orimar Bridge para firmar las fotografías realizadas en la Corte.

Neurdein. Isabel II de España. París, ca. 1865. Carte de visite en albúmina.
Neurdein. Isabel II de España. París, ca. 1865. Carte de visite en albúmina.

Bibliografía

Ruiz Gómez, Leticia. Isabel II frante al espejo: Retratos fotográficos. En: Pérez Garzón, Juan Sisinio. Isabel II. Los espejos de la reina. Madrid: Marcial Pons, 2004

Utrera Gómez, Reyes. Isabel II y la fotografía : imágenes de una vida [en línea], Estudios de Historia de España 15 (2013) .

Morales Villar, María del Coral. El Marqués de Alta-Villa (1845-1909) y su método completo de canto (1905): La escuela lírica francesa en España. Música Oral del Sur. 2013;10:46-76. 

Wikiwand: Marquís d’Alta-Villa

(1) Charles-Maurice de Vaux, Aurélien Scholl. “Le marquís d’Alta-Villa de la Puente”. En: Les hommes d’épée. En línea

(2)”2009 Centenaire de la mort du marquis d’Alta-Villa” En línea.

Respuesta aceptación de la participación en el duelo del Dr. George Powell. Publicada por The New York Times

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