“Oriente al Sur”, calotipos en la Alhambra

La exposición: Oriente al sur. El calotipo y las primeras imágenes fotográficas de la Alhambra (1851 – 1860), es una oportunidad muy especial y probablemente irrepetible, para contemplar muchos de los mejores ejemplos del primitivo arte fotográfico del calotipo, ejecutados en honor de esta arquitectura singular. ¡No se lo pierdan!

Felix Alexander Oppeneim. Granada, Alhambra, Sala de los Embajadores. 1852. Papel a la sal a paratir de calotipo. Staatliche Museum zu Berlin. Portada del catálogo de la exposición: Oriente al Sur.
Felix Alexander Oppenheim. Granada, Alhambra, Sala de los Embajadores. 1852. Papel a la sal a partir de calotipo. Staatliche Museum zu Berlin. (Portada del catálogo de la exposición: Oriente al Sur)

Una exposición organizada por el Patronato de la Alhambra y Generalife y el Museo de la Universidad de Navarra, y comisariada por Javier Piñar Samos y Carlos Sánchez Gómez. Estará abierta desde el 27 de julio al 15 de octubre de 2017 en la cripta del Palacio de Carlos V, Granada.

Está “centrada en el método que patentó Henry Fox Talbot (1841), que fue el calotipo, así como su utilización para una primitiva imagen fotográfica en España, teniendo a la Alhambra como un tema preferente. Los fotógrafos, eligieron el calotipo por su ligereza y versatilidad, en lugar del daguerrotipo que era más rígido. Se obtenían con esta técnica fotografías realmente hermosas, gracias a su textura aterciopelada, fijadas en papel de exquisita calidad“. Patronato de la Alhambra

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Joaquín Pedrosa, calotipista español

Joaquín Pedrosa. [Granada. Alhambra. Patio de los Leones]. Calotipo. 1857 (Col. Fernández Rivero)
Joaquín Pedrosa. Granada. Alhambra. Patio de los Leones. Calotipo. 1857 (Col. Fernández Rivero)
 Joaquín Pedrosa, autor de este particular calotipo del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada, adopta una posición atrevida situando la cámara ante los personajes, en un claro contraluz que resuelve con maestría. La luminosidad del patio nos deslumbra, el sol se refleja en la fachada del templete del fondo y sin embargo percibimos con claridad la fuente, los matices del agua, el bosque de delicadas columnas, la filigrana que decora la parte superior del templete y algunos detalles de los personajes que posan tranquilamente a la sombra. Pedrosa practica un estilo y una manera de hacer fotografía alejada de los convencionalismos comerciales que impregnarían la mayor parte del trabajo de los fotógrafos del diecinueve.

De este calotipista, pionero entre los fotógrafos españoles y casi recién descubierto por los investigadores, se conocen escasas obras, algunas en colecciones particulares, pero la mayor parte se encuentra en el “Álbum Español” que se conserva en el archivo del Patronato de la Alhambra de Granada, que reúne 35 copias en papel a la sal con vistas de la Alhambra y de diversos lugares de Sevilla, casi a partes iguales.

Hemos podido averiguar de Joaquín Pedrosa i Vacarissas (+1820 – +1890) vecino de Esparraguera (Barcelona), dueño de la histórica masía Castells del Mas,  que fué realmente un personaje inquieto. Lo encontramos como comerciante de vinos y aceite de oliva en ferias nacionales e internacionales, como socio principal de la “Societat d’aigües de la Puda” y director del balneario “La Puda de Montserrat“,  abastecido por las aguas sulfurosas del “torrent que baixa de Rubió”. También como inventor del “Licor de Montserrat“, además de como fotógrafo activo que presenta sus obras a diversas exposiciones, por ejemplo a la celebrada en Sevilla en 1858 bajo el auspicio de los duques de Montpensier, en la que le es concedido un premio de primera clase por sus fotografías. También presentó “varias fotografías grandiosas pero no muy limpias“, según el comentario de El Museo Universal, a la Exposición de Pinturas que la Sociedad de Amigos de Bellas Artes convocó en Barcelona en 1858. Aunque no podemos determinar si para este polífacético personaje la fotografía fué algo más que una cuidada afición, y si en algún momento se dedicó a ella de manera profesional.

Las circunstancias de su viaje a Andalucía son curiosas: cierto día aparece por el balneario de La Puda el arquitecto y conservador de la Alhambra Rafael Contreras, que termina haciendo amistad con el director y le invita a visitar Granada. Joaquín Pedrosa visita la Alhambra en 1857 de la mano de su amigo que sin duda le facilitaría la tarea de realizar con libertad las delicadas fotografías que nos ha legado, incluso con personajes que muy posiblemente formasen parte de su grupo familiar.

La fotografía:

La imagen que os mostramos está firmada por J. Pedrosa y tiene, como es su costumbre, un número en caracteres romanos junto a la firma: XXIV. Sus dimensiones son de 197×257 mm.

Además de ésta la Colección Fernández Rivero tiene otras 6 fotografías de este autor en dos formatos diferentes, 1 de Granada y 5 de Sevilla, algunas de ellas pegadas sobre una cartulina orlada y con el título al pié.

Las fotografías del “Álbum Español:

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