Fachada principal del palacio de la Exposición Vinícola, próximo al Palacio de Indo en Madrid. (Bodegas Toro Albalá. Aguilar de la Frontera, Córdoba)

La Exposición vinícola de 1877 en Madrid: Laurent, Debas y Esperon

No buscábamos fotografías del XIX sino vinos genuinos de la tierra cordobesa cuando en el Museo del Vino de la bodega Toro Albalá de Aguilar de la Frontera, descubrimos en una vitrina un libro de gran formato titulado:

Portada del "Album fotográfico de la Exposición Nacional Vinícola Madrid 1877"
Portada del “Album fotográfico de la Exposición Nacional Vinícola Madrid 1877”

Álbum Fotográfico de las instalaciones de la Exposición Nacional Vinícola verificada en Madrid en año de 1877 – Fotógrafos – J. Laurent y Cia / Fernando Debás / A. Esperon / Lit. de Ginés Ruiz. Espíritu Santo, 18

Los nombres de estos tres fotógrafos junto con la fecha de la publicación, llamaron nuestra atención, sobre todo por tratarse de un trabajo del que no teníamos ninguna referencia anterior… y porque, a poco que investigamos, tan sólo encontramos dos ejemplares más de este álbum: uno de ellos en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid y otro en la Biblioteca Baker de la Harvard Business School de Boston.

Fachada principal del palacio de la Exposición Vinícola, próximo al Palacio de Indo en Madrid. (Bodegas Toro Albalá. Aguilar de la Frontera, Córdoba)
Fachada principal del palacio de la Exposición Vinícola, próximo al Palacio de Indo en Madrid. (Bodegas Toro Albalá. Aguilar de la Frontera, Córdoba)

Siempre son interesantes las noticias de los trabajos realizados por los fotógrafos del XIX en este capítulo que hoy encuadraríamos en la fotografía industrial o de reportaje, no son fáciles de documentar. Así que abordamos la preparación de un artículo (1), gracias a la generosidad de los propietarios de la Bodega, profundizando en las circunstancias que rodearon la ejecución de este trabajo, que al mismo tiempo nos permitiera revisar las fotografías decimonónicas en las que se han reflejado las “Exposiciones” de todo tipo que se dieron también en España bajo la influencia de la Exposición Universal de Londres de 1851, (una cuestión interesante que dejaremos aquí para otro día).

Pero la sorpresa fue realmente descubrir el contenido del álbum, una colección de láminas fotográficas similares a la que aquí adjuntamos:

Muestra de una de las reproducciones de los bocetos que ilustran el "Álbum fotográfico de la Exposición Vinícola...". (Bodegas Toro Albalá)
Muestra de una de las reproducciones de los bocetos que ilustran el “Álbum fotográfico de la Exposición Vinícola…”. (Bodegas Toro Albalá)

La exposición impulsada por el Ministro de Fomento del gobierno de Cánovas del Catillo: Francisco Queipo de Llano, quiso aprovechar el buen momento comercial de los vinos españoles en Europa, que en gran parte, todo hay que decirlo, se vió propiciado por la plaga de filoxera que había arruinado las vides de allende los Pirineos. El edificio que la albergó, situado en una extensa finca entre las calles Jenner, Fortuny, Cisne y Castellana, quedó pequeño ante la gran participación de cosecheros, que superó la cifra de 7200 expositores. Aunque algunos bodegueros prepararon su panel de manera colectiva, los 3500 metros quedaron sumamente pequeños, como refleja la única fotografía real del interior de la exposición:

J. Laurent; Debás y Esperon. Madrid, Exposición Vinícola, interior. 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá. Aguilar de la Frontera (Córdoba))
J. Laurent; Fernando Debás y A. Esperon. Madrid, Exposición Vinícola, panel de D. Antonio Castell de Pons. 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá. Aguilar de la Frontera (Córdoba))

Abigarradas, curiosas e imaginativas composiciones, como se ve elaboradas totalmente con hileras de botellas configurando auténticos retablos a la mayor gloria de Baco, que sin embargo, y con las técnicas fotográficas disponibles en aquellos momentos resultaban dificilmente reproducibles por falta de perspectiva. Estas estrecheces se comentaron en la prensa de la época:

“… algunos centenares más de botellas, y el público que hoy desfila por algunas salas con trabajo, sin poder apreciar por falta de distancia el efecto de algunas instalaciones muy curiosas, tendría que limitarse a contemplar la Exposición desde la puerta”

Sin embargo el proyecto para el que se unieron los tres compatriotas franceses se llevó a cabo, con fotografías, sí. Algunas del natural, que ya hemos visto, y el resto tomadas sobre los croquis de cada expositor, realizados en acuarela.

Como consecuencia, las imágenes más difundidas de la exposición fueron los grabados realizados a partir de dibujos y no de fotografías, publicados por el semanario “La Ilustración”. El álbum que confeccionaron nuestros fotógrafos, aún con estas limitaciones, si nos aporta el catálogo completo de todas las instalaciones presentes en la Exposición y queda como precedente y experiencia para los posteriores reportajes de otros eventos que vendrían después: Las exposiciones de Minas (1883), de Filipinas (1885) y la Universal de Barcelona (1888).

J. Laurent, Debás y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)
J. Laurent, Debás y Esperon. Orla de los personajes organizadores de la Exposición Vinícola de 1877. Albúmina (Bodega Toro Albalá)

Todos los detalles los tenéis en nuestra publicación:

(1) Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “El álbum de la Exposición Vinícola de 1877: Laurent, Debás y Esperon. En: Hernández Latas, José Antonio. I Jornadas sobre Investigación en Historia de la Fotografía. 1839-1939: Un siglo de fotografía. Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2017. Pág.: 361-371.

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Portada del libro: "Descubriendo a Luis Masson".

Descubriendo a Luis Masson, fotógrafo en la España del XIX

Tras un largo y apasionante proceso de descubrimiento, tenemos el placer de presentaros nuestro último libro, centrado en la figura de Luis Leon Masson. Os lo mostramos con la satisfacción de haber rescatado de un inmerecido olvido a uno de los grandes en los primeros años de la fotografía en España.

Portada del libro: "Descubriendo a Luis Masson".
Portada del libro: “Descubriendo a Luis Masson”.

Lee Fontanella:Habéis escrito un libro necesario y francamente excelente. Enhorabuena. Ademas, MUY bien escrito. Tan fácil de leer, tan claro. Gracias

Estamos ante un caso realmente parádojico: ¿Cómo es posible que un fotógrafo que trabajó en los inicios de la fotografía en España, cuya producción estimamos en unas 800 obras, haya permanecido prácticamente oculto hasta hoy? Sabemos que desarrolló su colección entre 1858 y 1880, principalmente en Sevilla, y que aun manteniendo un estudio tradicional, apoyado por su esposa Lorenza Simonin, realizó un amplísimo catálogo de fotografía topográfica sobre todo sevillana, pero también con un notable grupo dedicado a las principales capitales andaluzas: Granada, Córdoba, Cádiz y Málaga, además de otras localidades como Gibraltar, Jerez o Alcalá de Guadaíra.

Luis Masson. Sevilla, panorámica del Palacio de San Telmo desde el Guadalquivir. Albúmina, Ca. 1860
Luis Masson. Sevilla, panorámica del Palacio de San Telmo desde el Guadalquivir. Albúmina, Ca. 1860

Abstract:

Luis Leon Masson is a really paradoxical case: How is it possible that a photographer, at the beginning of photography in Spain, whose production we estimate in some 800 works, has remained practically hidden until today? We know that he worked between 1858 and 1880, mainly in Seville, and that while maintaining a traditional studio, supported by his wife Lorenza Simonin, he made a very extensive catalog of topographic photography, especially in Seville, but also with a notable group dedicated to the main Andalusian capitals, Madrid and some of northern Spain.

Luis Masson. Málaga, entrada del Cementerio Inglés. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Málaga, entrada del Cementerio Inglés. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)

También, aunque en menor medida, extendió su actividad a otras ciudades españolas: Toledo, Madrid, Salamanca, Valladolid, Ávila, Burgos y alguna del País Vasco, que tuvieron la suerte de recibir su visita en unas fechas tan tempranas para la fotografía.

Luis Masson. Santa Catalina, óleo de Murillo. Albúmina, ca. 1862 (CFRivero)
Luis Masson. Santa Catalina, óleo de Murillo. Albúmina, ca. 1862 (CFRivero)

Este fotógrafo, nacido en la ciudad francesa de Tours en 1825, trabajó asimismo en la reproducción de pinturas de Murillo, en unos momentos en los que la fotografía se había revelado como un medio de difusión extraordinario para las obras de arte, contribuyendo al reconocimiento de este pintor tan genuino de la escuela sevillana.

Sellos secos utilizados por Luis Leon Masson
Sellos secos utilizados por Luis Leon Masson

De su personal visión de la monumentalidad y el arte que se escondía en las ciudades españolas, hemos logrado reunir en el libro un inventario de 511 fotografías, recopiladas entre las que nosotros mismos hemos rescatado, las depositadas en reconocidos archivos fotográficos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, además de los españoles, y con la valiosa aportación de algunos coleccionistas a los que agradecemos su colaboración.

Luis Masson. Sevilla, Alcázar, patio de las Doncellas. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, Alcázar, patio de las Doncellas. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)

Te invitamos a descubrir con nosotros la obra de este pionero del arte fotográfico, el personaje, su familia y su entorno, la Sevilla de los Montpensier y la Andalucía de 1860.

Luis Masson. Sevilla, veleros en el Guadalquivir y Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, veleros en el Guadalquivir y Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)

El rastro de este fotógrafo discreto en su vida personal, acompañado siempre por su esposa, sospechamos incluso en sus desplazamientos profesionales, se pierde a intervalos, hacia 1870 y definitivamente desde 1881.

Luis Masson. Córdoba, torre de la Mezquita. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Córdoba, torre de la Mezquita. Albúmina, ca. 1860. (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, panorámica desde la Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)
Luis Masson. Sevilla, panorámica desde la Torre del Oro. Albúmina, ca. 1860 (CFRivero)

El joven que llega a Sevilla, apenas con 33 años, que recorre Andalucía y se instala por un tiempo en la calle Alcalá de Madrid, regresa por último a la capital andaluza ya en la madurez de los 50 años, en una estancia corta de apenas un par de años, tras los cuales, la ausencia de pistas sobre su paradero, sólo nos permite sospechar que regresara a Francia.

Luis Masson. Salamanca, Casa de las Conchas. Albúmina, ca. 1870 (CFRivero)
Luis Masson. Salamanca, Casa de las Conchas. Albúmina, ca. 1870 (CFRivero)

Os dejamos con la contraportada de nuestro libro para la que hemos elegido esta imagen, procedente de una fotografía estereoscópica, que nos ha inducido a una fundamentada sospecha:

¿No será este personaje que nos observa desde uno de los tejados del Alcázar sevillano… el propio Luis Masson?

Contraportada del libro: Descubriendo a Luis Masson: Sevilla, panorámica desde el Alcázar.
Contraportada del libro: Descubriendo a Luis Masson: Sevilla, panorámica desde el Alcázar.

En las 245 páginas de nuestro libro encontrareis más de 150 ilustraciones, además de la reproducción de las 511 imágenes del inventario con todas las que hemos hallado en nuestra búsqueda a lo largo de los últimos venticinco años.

En este enlace podéis ver algunas páginas de esta monografía:

Indice, presentación de Rafael Doctor (Director del Centro Andaluz de la Fotografía), Introducción y una de las páginas del Inventario de la Obra de Luis Masson

Con el título “Luis Masson, uno de los grandes en los inicios de la fotografía en España”, hemos presentado una ponencia en las II Jornadas sobre Investigación en Historia de la Fotografía, el 25 de octubre de 2017. Incluiremos aquí el enlace en el momento en el que se produzca su publicación.

(1) Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “Descubriendo a Luis Masson”. Málaga: Ediciones del Genal, 2017. ISBN 978-84-17186-10-4

Para pedidos dirigirse directamente a la web de la librería/editorial: www.libreriaproteo.com

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Andrés Faber. Málaga, playa cerca de La Araña, al fondo la torre de las Palomas. Tarjeta postal.

Málaga en sus primeras tarjetas postales ilustradas

“Desde Málaga, Recuerdos… II: Las tarjetas postales ilustradas de Málaga (1896-1940)”

Portada del libro de Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros.
Portada del libro de Juan Antonio Fernández Rivero y María Teresa García Ballesteros. “Desde Málaga… Recuerdos II”. Málaga, Ediciones del Genal, 2016.

Son muchas las vistas malagueñas que en los primeros años del siglo XX tuvieron el privilegio de ser editadas en estos documentos viajeros que son las tarjetas postales, 420 de ellas conforman el libro que ahora os presentamos

Con más de 400 postales entre sus páginas, salió a la luz nuestro primer libro: “Desde Málaga, Recuerdos…“, pero pasados ya algunos años queremos ampliar la posibilidad de que sean mejor conocidas y hemos editado su segundo volumen con 420 postales diferentes.

En ellas se muestra lo mejor de la ciudad: su urbanismo, su monumentalidad, los edificios, las avenidas, los jardines, los paisajes urbanos de los que los malagueños se enorgullecen, aquellos que se consideran capaces de competir, en muchos casos en igualdad de condiciones con los de otras ciudades que también han ido adaptando su diseño a las tendencias que se imponen en esta entrada de siglo. Al verlas se diría que Málaga es una ciudad casi perfecta, cargada de bellas perspectivas en cada uno de sus ángulos: es la ciudad abierta de la Alameda, el Parque y el Puerto, la calle Larios, la plaza de la Estación o la de la Merced.

Tarjeta postal con tres vistas fotográficas de Málaga. Circulada en 1902 y editada por las bodegas de Adolfo de Torres y Hermano.
Tarjeta postal con tres vistas fotográficas de Málaga. Circulada en 1902, editada por las bodegas de Adolfo de Torres y Hermano y fabricada por Manes & Co., de Berlín

Junto a ellas hay un espacio cedido al tipismo, en el que encuentran cabida las recónditas calles de la ciudad de siempre y hasta los barrios misérrimos de Mundo Nuevo, la ruina y la pobreza de sus habitantes se transforman en un valor que realza su singularidad.

Málaga, playa cerca de La Araña, al fondo la torre de las Palomas. Tarjeta postal editada por Andrés Fabert.
Málaga, playa cerca de La Araña, al fondo la torre de las Palomas. Tarjeta postal editada por Andrés Fabert (1910/14)

Una visión a exportar requiere también identificar los elementos genuinos del lugar, y es en este capítulo en el que se muestra por un lado la Málaga del mar, las playas con sus pescadores en la faena, las jábegas, las redes y los niños cenacheros;

Málaga, un pasero de la vega. Tarjeta postal editada por Álvarez Morales
Málaga, un pasero de la vega. Tarjeta postal editada por Álvarez Morales en 1901

y por otro el vino: las bodegas, los campos de vides, las faenas y la publicidad de lo que aún quedaba de una industria que conoció tiempos mejores.

Málaga, el puerto y la catedral. Dibujo litográfico. Tarjeta postal circulada en 1897 y editada por Pablo Dummatzen
Málaga, el puerto y la catedral. Dibujo litográfico. Tarjeta postal circulada en 1897 y editada por Pablo Dummatzen

La imagen de conjunto de sus panorámicas nos devuelve siempre una vista positiva, en la distancia los defectos desaparecen ante la ciudad marítima frente al mar y ante el decorado de las azules montañas, o bajo los tejados de los que sobresalen únicamente las torres de sus iglesias y la tremenda catedral.

Es la ciudad real la que se envía en una postal a la familia o al amigo, aunque sea solo una parte de ella, su cara mas amable, pensada para crear una buena imagen de una ciudad que quiere venderse.

Primera tarjeta postal ilustrada editada en Málaga. Enviada desde Málaga el 25/4/1896 y recibida en Winden (Austria) el 30/4/1896.
Primera tarjeta postal ilustrada editada en Málaga. Enviada desde Málaga el 25/4/1896 y recibida en Winden (Austria) el 30/4/1896.

Pero, ¿quienes fueron los editores de estas colecciones de postales? ¿Qué personajes están comprometidos con esta imagen de nuestra ciudad?, ¿Qué intereses les llevaron a realizar estas colecciones?. El interés por el documento que representan estas tarjetas fotográficas nos ha llevado a indagar sobre estas preguntas y a aportar interesantes datos sobre sus responsables últimos, encabezados sobre todo por sus comerciantes más sobresalientes y los exportadores de productos de la tierra, pero también hay una presencia importante de la industria editorial que en España o en Europa protagonizan la edición de tarjetas postales ilustradas. En el libro dedicamos 56 páginas al estudio de los editores de estas tarjetas.

Málaga, fachada marítima y productos de la región. Postal litográfica, 1900/1905 editada por Andre Hofer de Salzburgo.
Málaga, fachada marítima y productos de la región. Postal litográfica editada por Andre Hofer de Salzburgo (1900/05)

Aunque algunas de estas “postales” están ilustradas artísticamente con diseños diferentes a los de la fotografía o combinadas éstas con diferentes dibujos, en su mayor parte es la fotografía su protagonista… aunque el fotógrafo, por lo general, queda en el anonimato. Salvo en algunos casos en los que es posible identificar a aquellos que trabajaron en la Málaga del momento, como Muchart y Osuna, o reporteros gráficos nacionales como Casariego.

Colegio San Estanislao, patio. Iglesia de El Palo al fondo. Tarjeta postal circulada en 1911, editada por Andres Fabert.
Colegio San Estanislao, patio. Iglesia de El Palo al fondo. Tarjeta postal circulada en 1911, editada por Andres Fabert.

El lector comprobará que en este estudio aportamos nuevos datos que configuran un panorama mucho más completo sobre la historia y los editores de estos interesantes documentos en el ámbito de la ciudad de Málaga. Sin duda el tiempo y el interés por las imágenes y las tarjetas postales nos irán deparando sorpresas como las que ya nos han proporcionado estos veintidós años transcurridos desde el libro anterior.

Impreso publicitario de Rafael Álvarez Morales como editor de tarjetas postales. Málaga, ca. 1900.
Impreso publicitario de Rafael Álvarez Morales como editor de tarjetas postales. Málaga, ca. 1900.
boton-comentarios_1Reportaje publicado por “La Opinión de Málaga” 22/1/2017:

“Ventanas asomadas al pasado de Málaga” por Alfonso Vázquez

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Tras los pasos de Lorichon

Fué Enrique Lorichón uno de esos fotógrafos inquietos que lejos de permanecer en una única ciudad viajaba continuamente propagando el nuevo arte, como hicieran también el Conde de Lipa o Gairoard. De hecho se van encontrando pistas de sus visitas en Barcelona, Sevilla, Murcia, Santander… y sobre todo en Málaga, ciudad con la que establece una relación especial.

Daguerrotipo coloreado de Dorotea Sholtz de Málaga, n 1857, realizado por E. Lorichon
Lorichon, E. Retrato de Dorotea Sholtz von Hermensdorf Caravaca, de Málaga, 1857. Daguerrotipo coloreado. (CFRivero)

Recientemente el Arxiu Fotogràfic de Barcelona, ha publicado un libro sobre los inicios de la fotografía en Barcelona, que aporta nuevos datos de la trayectoria de este personaje (1). Este pionero de la fotografía en España, miniaturista y litógrafo en origen … (“artista” en algunos documentos), se localiza en aquella ciudad a partir de 1834 ejerciendo con éxito su profesión de retratista entre la burguesía catalana. Sabemos también que realizaba copias litográficas de diversos autores para la enciclopédica obra de Parcerisa Recuerdos y bellezas de España. Pero a partir de 1848 lo encontramos ejerciendo como fogógrafo daguerrotipista, ya que tal y como sucedió con tantos otros miniaturistas, pasó de forma natural de los pinceles a la cámara daguerrotípica, eso sí, aprovechando sus dotes artísticas para “iluminar” el aspecto monócromo de la placa plateada.

En la Historia de la fotografía en Málaga durante el siglo XIX, que publicamos en 1994, ya contábamos que Enrique Lorichon, nacido en Belabre (Francia) hacia 1800 y que en 1827 se encontraba en Bruselas donde nació su hijo Eugenio, aparece en Málaga el 9 de marzo de 1853, anunciando en un periódico local su oferta de “Retratos fotográficos a 20 rs. y más según sus tamaños, por Mr. E. Lorichon, calle S. Juan de Dios, nº 14.” Se trata de retratos en daguerrotipo ya que (a pesar de que el Conde de Lipa ya realizó fotografía en papel con anterioridad en esta ciudad) el uso del papel por parte de este fotógrafo en Málaga no lo tenemos documentado hasta febrero de 1854 cuando para anunciar en el periódico que se traslada a un nuevo estudio en la Plazuela de los Moros nº 22, indica además que “realiza daguerrotipos sobre papel por un método sólo conocido por él“.

Sus anuncios siguen apareciendo ininterrumpidamente hasta 1860, ¡unos años en los que también está comprobada su presencia en otras ciudades españolas!. Sin embargo todo se aclara cuando al examinar los padrones descubrimos que “E. Lorichon” son en realidad dos personas, padre e hijo: Enrique Lorichon y Jompy y Eugenio Lorichon Morelle, de unos 60 años el primero, viudo, y de unos 30 el segundo. En su primera visita a Málaga establecieron su estudio en una de las fondas de la calle San Juan de Dios. Pero en la ciudad sólo hay otro fotógrafo, el Conde de Lipa, y el mercado crece por días, así que el hijo se hace cargo del negocio en la ciudad y el padre sigue viajando. Entretanto el joven Eugenio Lorichon conoce a la malagueña Joaquina Mayor Baro con quien contrae matrimonio – una fecha que hoy ya podemos aportar – el 23 de Septiembre de 1855, que coincide con una de las visitas de Enrique, y que se anuncia de nuevo en “El Avisador”:  “E. Lorichon … de vuelta de su viage de Francia …”.

Mostramos aquí una imagen de la inscripción civil de su matrimonio, en el que se anota “Poz” como lugar de nacimiento de Enrique Lorichón (quizá el topónimo de un lugar de menor importancia próximo a Belabre). También es interesante hacer constar que en la inscripción correspondiente en los archivos diocesanos que indica que el matrimonio se celebró en la Parroquia de Santiago, se cometió el error de nombrar como contrayente a “Enrique Lorichon” y que sólo fué diez años después cuando se corrigió el error, tachando el nombre y poniendo Eugenio en su lugar, mediante la correspondiente diligencia.

Inscripción del matrimonio civil de Eugenio Lorichon y Joaquina Mayor
Inscripción del matrimonio civil de Eugenio Lorichon y Joaquina Mayor

Así que al aumentar el número de miembros de la familia, trasladan su estudio y residencia a la calle Boquete del Muelle. Enrique Lorichón viaja continuamente pero regresa repetidamente a Málaga cargado de novedades. En 1857 se produce en la ciudad la revolución del estereóscopo, por Mr. Georges, a la que Lorichon responde rápidamente y amplia su repertorio a fotografías en “… papel, marfil, hule, lienzo, cristal, plancha metálica, y estereóscopo”. En 1858, y con motivo de una de estas visitas, los Lorichon vuelven a crecer y sitúan su estudio en una nueva localización: Calderería 5, se anuncian juntos padre e hijo como los Sres. E. E. Lorichon, e introducen la novedad de un nuevo y perfeccionado aparato estereoscópico.

Este último anuncio contiene también una interesante observación: “Los retratos sobre lienzo y hule tienen la ventaja de no reflestar como los semejantes hechos sobre plancha metálica, de estar en su ser y no ser de derecha a izquierda y de poderlos mandar en una carta, sin tener alteración alguna”. Es curioso que atribuye a las fotografías sobre lienzo y hule todas las ventajas que en realidad deberían tener también las de papel, pero sin incluirlas, lo que delata el escaso desarrollo aún de la fotografía en papel, al menos en Málaga.

Pero sorprendentemente el 14 de septiembre de 1859 muere de “tisis” (como concretan García Felguera y Martí) Eugenio Lorichon. Sabemos por los padrones de la presencia en Málaga de su padre en estas fechas anteriores al triste acontecimiento y después hasta ya bien entrado 1860, más tarde viaja a Murcia y en 1861 se le identifica en Santander, en ambas ciudades asociado con Planchard. Su fallecimiento se produce en esta última ciudad el 28 de julio de 1862(2).

La viuda de Eugenio, Joaquina Mayor Baro, continua explotando el establecimiento fotográfico unos años más, convirtiéndose de esta forma en una de las primeras fotógrafas andaluzas. Comienza anunciándose a partir de agosto de 1860 como Joaquina Mayor de Lorichon y más tarde indicando sólo el domicilio.

Dos inscripciones de imprenta en los dorsos de las "cartes de visite" de la Viuda de Lorichon
Inscripciones de imprenta en los dorsos de las “cartes de visite” de la Viuda de Lorichon. (CFRivero)

En esta situación permanece hasta finales de 1864. En enero de 1865 traspasa el estudio al fotógrafo francés Edmundo Mulchor que al año siguiente lo traspasa a su vez al malagueño Joaquín Sánchez.

La ilustración:

En la Colección Fernández Rivero tenemos un daguerrotipo firmado por E. Lorichón, datado en 1857, un retrato de la señorita malagueña Dorotea Sholtz von Hermensdorf Caravaca (1836-1906), hija del alemán D. Christian Sholtz von Hermensdorf fundador de las “Bodegas Sholtz”, que fue una de las mas importantes en la producción del famoso vino dulce de Málaga.

También hemos podido revisar al menos dos daguerrotipos firmados por E. Lorichon realizados en Málaga, ambos retratos coloreados de dos caballeros, uno de ellos es una pequeña placa de unos cinco por ocho centímetros bastante deteriorado. El otro está bien conservado y retrata a un militar en 1856.

En Daguerrobase pueden verse cinco daguerrotipos debidos a Lorichón y realizados en Barcelona

Bibliografía:

(1) García Felguera, María de los Santos y Martí Baiget, Jep. “Barcelona i la daguerrotípia”. En: El Daguerreotip. L’inici de la fotografia. Barcelona : Ajuntament de Barcelona – Arxiu Fotografic de Barcelona, 2014.

(2) Dato investigado por María de los Santos García Felguera y publicado por José Antonio Torcida: “Julio Planchard Thenille, daguerrotipista y fotógrafo ambulante” en: Fotografía antigua de Cantabria, 2017.

Torcida, José Antonio. “El daguerrotipo. El inicio de la fotografía, y Enrique Lorichon”, en: Fotografía antigua de Cantabria. 2014.

Fernández Rivero, Juan Antonio. Historia de la fotografía en Málaga durante el siglo XIX. Málaga : Universidad – Editorial Miramar, 1994.

Riego, Bernardo. Cien Años de Fotografía en Cantabria. Lumberg, 1987.

Post relacionados:

Hallado un daguerrotipo de Gairoard

20 años de investigación fotohistórica en la CFRivero

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20 años de investigación fotohistórica en la CFRivero

Encontraréis aquí acceso  a algunos capítulos de nuestras publicaciones sobre historia de la fotografía. A estas alturas de nuestra experiencia como coleccionistas de fotografía antigua, creemos que esta actividad conlleva un contínuo e imprescindible trabajo de investigación. Es un aprendizaje en el que, en gran parte, son las propias fotografías las que hablan por sí mismas y en el que, como en un puzle inmenso, las piezas, grandes o pequeñas, van encajando en la historia de este arte, del que aún queda mucho por descubrir. Así que en estos días en que se cumplen 20 años desde la aparición de nuestros primeros libros sobre historia de la fotografía, queremos celebrarlo con quienes nos miran y nos leen asiduamente, con quienes nos buscan … y nos encuentran, o simplemente con quienes dan con nosotros por casualidad y disfrutan de nuestras imágenes. Queremos compartir con vosotros, aunque sea parcialmente, aquellas monografías que se editaron únicamente “en papel”. Junto a sus portadas os dejamos el enlace a alguno de sus capítulos que hemos reproducido digitalmente. Historia fotografia MalagaFernández Rivero, Juan Antonio. Historia de la fotografía en Málaga durante el siglo XIX. Málaga, Universidad de Málaga-Ed. Miramar, 1994 Disponible a texto completo:

Este trabajo fue una de las primeras fotohistorias locales que se publicaron en España, tras los trabajos generalistas de Lee Fontanella, Publio López Mondéjar, Marie Loup Sougez y otros. Ese mismo año se publica también: Desde Málaga recuerdos

Disponible a texto completo:

En los años siguientes el propio estudio de la colección fotográfica nos descubre la laguna que existe en el conocimiento de la fotografía estereoscópica, y es así como surge una obra de investigación que ahora cumple 10 años, durante los cuales se ha convertido en todo un referente para la fotohistoria española, dando lugar al mismo tiempo a una fuerte y merecida revalorización de la fotografía estereoscópica en España y al reconocimiento del importante lugar que ha ocupado en la formación de su historia iconográfica. Tres dimensiones Fernández Rivero, Juan Antonio. Tres dimensiones en la historia de la   fotografía. La imagen estereoscópica. Málaga, Ed. Miramar, 2004. Una   completa historia de la fotografía estereoscópica desde sus inicios en 1838 hasta las primeras décadas del siglo XX. Explicaciones técnicas y capítulos dedicados a Inglaterra, Francia, Estados Unidos y España. Se completa con un índice onomástico. Disponible a texto completo:

Por último advertir al lector que tenga siempre en cuenta la fecha de los textos que reproducimos y considere que el tiempo también ha pasado por ellos y por tanto alguno de sus datos puede tener una versión actual más completa o exacta. Otras publicaciones de la CFRivero pueden verse en el repositorio E-Lis

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Directorio de fotógrafos en España (1851-1936)

Portada del "Directorio "de fotógrafos en España (1851-1936)
Portada del “Directorio “de fotógrafos en España (1851-1936)

Hoy queremos comentar una publicación que acaba de salir, realmente excepcional, una obra imprescindible para la investigación en fotografía historica española:

Conocimos a Mª José y José Ramón en las Jornadas de Gerona IMATGE I RECERCA, hemos seguido su trabajo y dedicación, no solo para elaborar esta “obra faraónica”, según las propias palabras de Lee Fontanella en el prólogo, sino también sus esfuerzos para verlo publicado. Y una vez en nuestras manos no podemos menos que recomendároslo.

Realmente con todos los datos que ponen a disposición de los investigadores, habrá un antes y un después en la fotohistoria española tras esta gran aportación: más de mil páginas cuajadas de referencias, elaboradas con rigor y acompañadas de bellas y bien elegidas ilustraciones …

Puede verse parte de esta obra en el blog Etnobloc, del Museu Valenciá d’Etnología, con un extenso comentario de los autores.

Nuestra enhorabuena a los autores y a la “comunidad fotohistórica”.

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¡Mirando a la cámara!

Anónimo. [Tres damas frente al espejo]. Málaga, cristal estereoscópico, emulsión de gelatinobromuro. Ca. 1905
Anónimo. [Tres damas frente al espejo]. Málaga, cristal estereoscópico, emulsión de gelatinobromuro. Ca. 1905
Practicar este deporte de apreciar la fotografía, nos lleva a veces a dar con imágenes de personas anónimas que en algún momento de su vida cotidiana o en un día festivo, las mas de las veces, han detenido su quehacer y han respondido al reclamo … a ver, ¡mirando a la cámara! 

Anónimo. [Cuatro niñas]. Málaga, gelatinobromuro, ca. 1915
Anónimo. [Cuatro niñas]. Málaga, gelatinobromuro, ca. 1915
Se trata a veces de un instante robado: tres damas frente a un espejo, la fotógrafa en el centro se convierte así al mismo tiempo en objetivo de su propia cámara.

En ocasiones tras la imagen hay una intención previa y una preparación de la escena. Carnaval, ¡niñas, mirad a la cámara!.  … no es fácil que los niños sincronicen sus miradas…, seguro que esta imagen no fué el primer intento del fotógrafo.

La cámara es un instrumento curioso, siempre lo ha sido, incluso una cámara pesada con un trípode imprescindible… pero mucho más cuando la técnica avanza y le aporta ligereza, y del soporte en cristal para los negativos se pasa a la película flexible … ya en 1927, el fotógrafo se ha colado en el patio de las bodegas de los Hijos de Antonio Barceló, en Málaga. Los empleados aún en plena faena posan gustosos ante la cámara.

Anónimo. [Grupo de empleados en las bodegas de Hijos de Antonio Barceló]. Málaga, película negativa, gelatinobromuro. 1927
Anónimo. [Grupo de empleados en las bodegas de Hijos de Antonio Barceló]. Málaga, película negativa, gelatinobromuro. 1927
                La mirada de estas personas desde el papel, nos seduce casi siempre, y hace que intercambiemos nuestra mirada con la suya. Quizá sea este el mayor valor de estas fotografías, al que en algún caso se le añade alguna otra aportación documental, si tenemos la suerte de haberlas encontrado en su contexto, o tal vez con algunas compañeras de viaje… Aunque posiblemente para el legislador estas son sólo “meras fotografías”  ;)

En cualquier caso no nos han pasado desapercibidas y pensando  que también para alguien más podrían tener interés, editamos un pequeño librito con este título: Mirando a la Cámara, que reúne una selección de 140 retratos , todos ellos captados en Málaga, no por casualidad, y en un lapsus temporal de 100 años desde 1860 a 1960.

Portada del libro "Mirando a la cámara". Málaga, Claroscuro Ediciones, 2008
Portada del libro “Mirando a la cámara”. Málaga, Claroscuro Ediciones, 2008

Si le gusta la idea puede adquirirlo a través de nuestra página: Claroscuro Ediciones

Contraportada del libro "Mirando a la cámara". Málaga, Claroscuro Ediciones, 2008
Contraportada del libro “Mirando a la cámara”. Málaga, Claroscuro Ediciones, 2008